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miércoles, 31 de diciembre de 2025

POCOS CAMBIOS EN EL HIELO POLAR

 La Agencia Espacial Europea no detecta cambios significativos en el volumen de hielo Ártico


Se ha aireado últimamente que el volumen de hielo ártico para el mes de noviembre ha alcanzado un récord mínimo, en realidad casi a la par que el dato de 2016. Hay dos fuentes principales de datos de hielo Ártico: PIOMAS y CryoSat-AWI. La fuente de los datos que utilizan tienen orígenes bastante diferentes; el primero es básicamente un modelo y el segundo observa las zonas polares con altímetros desde satélite. 

PIOMAS: Pan-Arctic Ice Ocean Modeling and Assimilation System (Zhang and Rothrock, 2003). Las anomalías para cada año se calculan con respecto al período 1979-2023 para cada día del año. Es propiamente un reanálisis, no utiliza datos generados por ellos, y que usa un modelo acoplado de hielo y océano para proveer datos diarios y mensuales de estimaciones del espesor del hielo Ártio. El modelo ha sido desarrollado y mantenido por el PSC (Polar Science Center) en el Laboratorio de Física Aplicada (APL), un departamento de la Universidad de Washington. Asimila datos observados y utiliza como campos atmosféricos de superficie los reanálisis del NCEP-NCAR. Schweiger, A., R. Lindsay, J. Zhang, M. Steele, H. Stern, Uncertainty in modeled arctic sea ice volume, J. Geophys. Res., doi:10.1029/2011JC007084, 2011

Cryosat-AWI: la misión de la Agencia Espacial Europea, Earth Explorer CryoSat, es medir el espesor del hielo marino polar y monitorear los cambios en el hielo que cubre Groenlandia y la Antártida. Lleva a bordo un altímetro de interferometría de radar diseñado para medir los cambios del hielo en los márgenes de las vastas extensiones de hielo continental y del flotante en los océanos polares. El objetivo principal de Cryosat, cuya órbita pasa por los polos terrestres, es medir el grosor del hielo marino polar y monitorizar sus cambios en Groenlandia y la Antártida. 

https://www.esa.int/Applications/Observing_the_Earth/FutureEO/CryoSat

Pues bien, las medidas de la Agencia Espacial Europea para noviembre no indican ningún cambio significativo desde que hay datos (2011), mientras que la tendencia de PIOMAS es negativa. Si PIOMAS ingesta datos, como los que produce aquella, es sorprendente el resultado cuando menos.

También hay fuertes discrepancias en la anomalía del espesor de hielo para ese mes.  La observación por satélite sitúa con bastante mas resolución esa variable en el caso del cryosat, mientras que el modelo PIOMAS es mucho más burdo:


En conclusión parece bastante claro que al verosimilitud de los datos extraídos por la misión europea es bastante mayor que la del PIOMAS.


miércoles, 27 de septiembre de 2023

POCA EMERGENCIA EN CUANTO AL HIELO ÁRTICO

 La trama fina de detección de hielo muestra pocas variaciones en casi dos décadas


Se ha alcanzado recientemente en este mes de setiembre la extensión mínima de hielo ártico. La forma de medir esta variable no es obvia, incluso con la ayuda de satélites, cuyas estimaciones son relativamente burdas y más pensadas para los modelos meteorológicos de predicción que para la precisión climatológica. Por esta razón, a partir de 2006, se ha utilizado a MASIE. 

https://ocean.dmi.dk/arctic/icethickness/thk.uk.php


MASIE-NH son las siglas de Multisensor Analyzed Sea Ice Extent, o analizador multisensor de la extensión de hielo marino en el Hemisferio Norte. Sus productos son las medidas diarias de extensión de hielo marino y del límite del hielo en el hemisferio norte y en cada una de las 16 regiones árticas, con una proyección estereográfica con resoluciones de 1 km y de 4 km, y hay datos desde 2006. La diferencia con productos parecidos reside en la fuente de datos

Los datos de entrada provienen del Interactive Multisensor Snoy (IMS) que son productos de nieve y hielo generados por el National Ice Center (NIC). NIC usa imagen de satélite visible, datos pasivos de microondas y análisis de productos semanales del NIC para crear sus datos.

El NIC parte de los datos de satélite pero también recaban información de mapas operativos y otras fuentes muy variadas. Usan analistas entrenados en interpretación de imágenes y en climatología del hielo. En conclusión los datos de hielo son más precisos que los que se recaban directamente de los satélites que están mas orientados a la modelización numérica. Se ha buscado con MASIE un compromiso entre los datos reales tomados de las necesidades operacionales con los extraídos de la información por satélite.

 https://nsidc.org/data/masie

https://nsidc.org/sites/default/files/g02186-v001-userguide_1_0.pdf

Son datos diarios como he dicho. He buscado y representado los datos máximos y mínimos de cada año de esos archivos. Da una idea de la variabilidad de cualquier dato climatológico el hecho de que el máximo y mínimo del primer año, el 2006, son el mínimo y máximo de la serie de 18 años. Hay una ligera tendencia al descenso pero la impresión general es la de estabilidad del hielo ártico.





En el caso del mínimo he hecho el juego (cherry picking) de prescindir del primer dato. el de 2006, y he comprobado que la tendencia en estos últimos 17 años es prácticamente inexistente. 


En cuanto a la situación en el hielo antártico hablaré en el próximo artículo.