Translate

sábado, 25 de noviembre de 2017

PREDICCIONES ESTACIONALES INVIERNO 2017-2018


Incertidumbre en la previsión estacional para la precipitación en España de los próximos meses

   Se esperan habitualmente pero aún más este año en España las controvertidas predicciones estacionales para este invierno. Los resultados, como siempre, son a veces contradictorios pero tienden a apuntar a cierto pesimismo en cuanto a las precipitaciones al menos para el principio del invierno por lo que las actualizaciones este año serán de rigor. Empecemos por la propia AEMET, disponible ya para diciembre, enero y febrero del 2018.

     Se hace componiendo el resultado de diversos modelos por lo que el resultado debería tener relación con la de MedCof, del que forma parte. No son concluyentes casi nunca. Se muestran por cuadrantes para la temperatura y precipitación y con la probabilidad expresada porcentualmente para las tres categorías: normal, superior a lo normal e inferior a lo normal con respecto a 1981/2010.

     Como se ve, en cuanto a la precipitación no se puede aventurar que el invierno vaya a ser seco, húmedo o simplemente normal. En cuanto a temperatura la probabilidades se decantan más por temperaturas superiores a lo normal. En término de patrones meteorológicos este escenario es coherente con una Oscilación del Atlántico Norte (NAO) positiva.























     Un organismo internacional del que forma parte AEMET y que se dedica a hacer predicciones estacionales para el Mediterráneo es MedCOF, foro regional internacional sobre la evolución probable del clima. Su objetivo es reunir periódicamente a expertos de la región mediterránea para general una predicción consensuada.

   La predicción, recién actualizada, está basada en las salidas de modelos estadísticos, dinamicos y en teleconexiones entre patrones del clima de gran escala. Sopesa factores como las condiciones de la temperatura en el Pacífico tropical o la cubierta de nieve en el continente euroasiático  y la extensión de hielo del Ártico.
     
    El resultado final es que salvo en Canarias donde puede ser más seco de lo normal, en el resto de España cabe esperar que la precipitación se mueva en valores normales, lo que dadas las circunstancias no está mal. Se insiste en la incertidumbre sobre los patrones meteorológicos que imperarán.

  
      





    La Weather Company espera un invierno templado (temperaturas por encima de lo normal) para buena parte de Europa aunque con el matiz de que en zonas del oeste de Europa podrían estar ligeramente por debajo de lo normal. La precipitación se espera que esté por encima de los normal en el norte de Europa y por debajo en el sur. Esto sugiere en principio un escenario de patrones de Nao positiva. Para el final del invierno, enero y febrero, no obstante, en el suroeste se decanta por temperaturas más frías de lo normal.


   En cuanto a la NOAA norteamericana no se define en las precipitaciones extratropicales pero predice temperaturas superiores a lo normal en Europa Occidental. También el patrón que parece definir es el de NAO positiva que en general no es muy favorable para la precipitación en nuestro país.

     En cuanto a Meteofrance y para finalizar, hasta enero: temperaturas por encima de lo normal salvo en Canarias y precipitaciones por debajo de lo normal, salvo en el noroeste peninsular. Dadas las circunstancias se harán imprescindibles las actualizaciones sobre todo para ver lo que nos depara la Meteorología tanto en lo observado como en lo previsto.







https://www.accuweather.com/en/weather-news/2017-europe-summer-forecast-heat-to-dominate-the-south-storms-to-rattle-germany-and-poland/70001611
http://origin.cpc.ncep.noaa.gov/products/people/wwang/cfsv2fcst/

http://medcof.aemet.es/
http://iri.columbia.edu/our-expertise/climate/forecasts/seasonal-climate-forecasts/

http://www.theweathercompany.com/newsroom/all-news



















viernes, 10 de noviembre de 2017

NIEVE HASTA OCTUBRE: SIN TENDENCIA DESDE 1986



Los datos de extensión de nieve en el Hemisferio Norte contradicen lo previsto por los modelos climáticos 



     Ya comenté en un reciente artículo que las previsiones de desaparición de nieve en el Hemisferio Norte sólo parecían tener hasta ahora cierta verosimilitud para el final de la primavera. Durante las estaciones más propias del elemento, otoño, invierno y el principio de la primavera la tendencia era más bien contraria.
http://meteorologosenlaniebla.blogspot.com.es/2017/10/setiembre-de-nieves-en-el-hemisferio.html

     Los datos de octubre parecen ir en esa línea. Como se ve en el gráfico de abajo los datos de octubre de los últimos cinco años parecen mostrar una decidida recuperación desde los relativamente bajos valores de los ochenta y noventa del pasado siglo y más propios de las fría década de los setenta. Desgraciadamente los satélite no fueron inventados antes con lo que nos quedamos con las ganas por ejemplo de conocer lo que pasó antes.
Los datos son de la Agencia norteamericana NOAA y el segundo gráfico de las anomalías de octubre de la Universidad de Rutgers.
https://climate.rutgers.edu/snowcover/index.php







     En cuanto al balance del año hasta ahora (Enero-Octubre) he representado en el gráfico de abajo los datos en los que se distinguen dos estados: hasta finales de los ochenta del siglo XX y hasta ahora  desde 1988. La diferencia se apoya como he dicho exclusivamente en abril, mayo y junio. Como se ve este año hay una importante recuperación ya que la primavera fue más nivosa. En cualquier forma no hay tendencia desde 1986, situación embarazosa para el alarmismo climático.



   Además hay que tener en cuenta que los meses de noviembre y diciembre son algunos de los que muestran tendencias más decididas al alza en los últimos 50 años como se ve:




    Por todo esto el balance del final del año cabe esperar que concluya con un balance positivo de esta variable. Para los no muy informados que se interesen por el Hemisferio Sur les recomiendo que miren un mapamundi: salvo la Antártida permanentemente nevada, apenas hay continentes emergidos en esa parte del Mundo.


sábado, 4 de noviembre de 2017

LOS DATOS PALEOCLIMÁTICOS PONEN EN DUDA EL CAMBIO CLIMÁTICO

El Período Cálido Medieval se convierte en la Anomalía Climática Medieval en el nuevo informe de variabilidad climática CLIVAR


     Entre los muchos chiringuitos entregados, dedicados o relacionados con la gran teoría del Cambio Climático (Antropogénico por supuesto) CLIVAR (Subsección España) nos deleita con un nuevo informe mareante para los poco versados en las ciencias del clima y henchido de información y cifras sobre el tema. 
http://clivar.es/


Ayudado por Wikipedia: "CLIVAR es un componente del Programa de Investigación del Clima del Mundo. Su propósito es describir y comprender la variabilidad y la predictabilidad del clima en las escalas entre estacional a secular, e identificar los procesos físicos responsables del cambio climático y desarrollar capacidades para la modelización y la predicción del Clima"

     CLIVAR tiene varios paneles regionales y mundiales para estudiar grandes zonas del Mundo.  Curiosamente tiene cuatro grupos nacionales: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y España que hacen sus pinitos sobre el Clima correspondiente. Sorprende la ambición de nuestro país en este campo, cuando se le da tan poca importancia a la Ciencia en general.

   Yendo a los sustancial (económicamente hablando) CLIVAR se alimenta de tres instituciones mundialistas, dos que dependen de la ONU, la Organización Meteorológica Mundial y la UNESCO, y la otra El Consejo Internacional para la Ciencia que bebe de la ONU y de los países miembros. En cualquier caso beben de la misma fuente de ingresos que el IPCC que se dedica a hacer informes sobre el cambio climático. Está claro que bajo estas condiciones todas estas instituciones se retroalimentan y en ningún caso pondrán en duda ningún paradigma científico aceptado.

    En el informe anterior [Prieto et al., 2004] entre otras perlas cabe destacar la siguiente:
"se examinó así mismo la posible influencia de la isla de calor urbana. De los observatorios considerados, 11 estaban ubicados en lugares con una población superior a los 10.000 habitantes. Sin embargo, las tendencias encontradas en estas localidades no resultaron ser significativamente diferentes de las del resto de los observatorios, por lo que cabe concluir (al igual que señala el IPCC a escala global) que las tendencias detectadas no están sesgadas por el efecto de isla urbana".

     Por cierto sólo 11 observatorios de series más o menos largas en España ubicados en lugares con más de 10.000 habitantes. Virtualmente imposible. La mayoría están situados en aeropuertos que han sufrido en 60 años importantes ampliaciones, con abundancia de asfalto y cemento. Las instrucciones de la OMM son muy claras en estos aspectos.

    Pero lo más peculiar de este informe y en realidad de todos los informes climáticos, incluídos los del IPCC, es que los datos que se extraen de testigos históricos (isótopos, sedimientos composiciones de foraminíferos, etc..) tienen en común dos cosas: la muestra evidente de una gran variabilidad climática a todas las escalas y poca o ninguna demostración determinante de que estemos ahora viviendo una época climática singular. Ambas circunstancias, juntas o por separado, son suficientes para poner en duda el propio cambio climático antropogénico.

    Veamos lo que dice el informe. En el mapa de abajo los puntos donde se tomado los datos: en rojo sedimentos lacustres, en grises de turba, en amarillo espeleotemas de cuevas y en negro sedimentos marinos.  Ya traté un tema parecido:
http://meteorologosenlaniebla.blogspot.com.es/2014/08/el-optimo-climatico-medieval-en-espana.html



    Unas aclaraciones previas. RP es el período romano cálido y húmedo, EMA (500-900) el principio de la Edad Media, MCA (900-1300) la llamada Anomalía Climática Medieval, que ahora es anómala para evitar llamarla óptima o cálida, LIA (1300-1850) la Pequeña Edad de Hielo y cuyo denominación evidentemente corre grave peligro de cambiar en el futuro y, por fin, GW (1850-presente), Global Warming.

     Y aquí algunos ejemplos de resultados. En el Mediterráneo Occidental hay una tendencia general a la disminución de su temperatura. El más chocante es el resultado del lago Cimera con valores actuales de los más fríos de la serie y en el que se puede distinguir los valores muy cálidos de la Edad Media. En cuanto a la humedad, en el segundo gráfico, los valores de la llamada anomalía climática son perfectamente distinguibles así como los más altos de la Pequeña Edad de Hielo como mandan los canones, siendo los valores del momento presente tan bajos o más húmedos que los de MCA.









    En conclusión los estudios paleoclimáticos en España están en concordancia con los realizados en muchos otros puntos del planeta. Los distintos períodos climáticos de los últimos 2000 años en particular quedan muchas veces perfectamente retratados en los resultados sin que el período actual sobresalga especialmente, siendo comparable en todo caso con el período cálido de hace 1000 años.

domingo, 8 de octubre de 2017

AVANCE DE LA COSTA EN EL MAR MENOR Y ALARMISMO CLIMÁTICO



¿Puede ser el alarmismo climático carne de juzgado?



    Hace unos años Greenpeace España publicó un libro llamado Photoclima en el que por medio de fotografías virtuales exageraba las ya de por sí exageradas previsiones climáticas y vaticinaba la catástrofe que espera a nuestro país. Dada la naturaleza arbitraria de esas reconstrucciones fotográficas esa organización fue llevada a los tribunales de justicia por estas fotos del Mar Menor inundada.
   Al final contaré como acabó la historia, y ahora centrémonos en esa zona del Mediterráneo. Sólo recordemos que el IPCC vaticina para final de este siglo subidas del nivel del mar entre 20 y 68 cm y la que reflejan estas fotos son de varios metros.




    Resulta que ahora un artículo de EL PAÍS nos informa sobre los estudios realizados en el Mar Menor que parecen contradecir los terrores sobre la inundación de la zona. 

    Según los mismos está perdiendo las conexiones con el Mediterráneo de forma acelerada. Con imágenes de satélite se ha comprobado que el principal canal natural que le conecta con el Mediterráneo se ha cerrado en un 80% y el fondo apenas tiene unos 25 centímetros. La asociada disminución de intercambio con el Mediterráneo puede afectar obviamente al ecosistema.

   La Manga que separa ambos mares tiene unos 20 km de largo y entre 100 y 900 metros de ancho, con cuatro cortes o canales. Desde 2009 parece ser que su principal canal, Las Encañizadas se ha reducido desde los 540 a los 120 metros y su profundidad de 70 a 25 cm.





    Esto es interesante porque, como ya publiqué hace más de un año, en un trabajo, llevado a cabo en el "Deltares Research Institute" en Holanda, y publicado en "Nature Climate Change", se ha investigado la evolución de las zonas emergidas o sumergidas en 30 años por medio de satélite, los Landsat de la Nasa. La sorpresa fue encontrar que en las zonas costeras la ganancia neta (ganado menos perdido) fue de 13.600 kilómetros cuadrados de terrenos ganados al mar, poco que ver con el alarmismo climático.



     Con la web en la que se puede revisar el resultado de la investigación se puede ver perfectamente los pocos cambios ocurridos en 30 años en esa zona del Mar Menor.
    Los colores verdes indican ganancia de terreno. En esa zona solo existen colores verdes. Muchos de ellos son debidos a construcciones humanas como puertos por ejemplo y sorprendentemente no hay cambios en dirección contraria, lo que contradice el habitual alarmismo climático. He centrado Las Encañizadas.



En esa zona, la ganancia de terreno al mar efectivamente es bien visible:



   Es evidente en estos casos la influencia perversa que puede tener el alarmismo climático activista en la actividad económica. Obviamente Greenpeace fue llevado a juicio con la consiguiente pataleta de su entonces Director, López de Uralde. La desinformación utilizada es la habitual en estos casos:


     El resultado final fue que la jueza encontró negligente la actuación de Greenpeace pero no fueron condenados porque el daño a las inmobiliarias era indiscernible de los propios efectos de la crisis del momento. Además, benevólamente, por no decir otra cosa, solo debieron pagar la mitad de las costas del juicio. Es decir no se pudo probar que el daño económico fuera causado exactamente SÓLO por la información alarmista. 



     Este es un interesante precedente, no solo de los perjuicios y anomalías que pueden afectar a la actividad humana y económica por la utilización de improbables previsiones asociadas a una teoría científica aún por demostrar fehacientemente, sino también de los conflictos humanos y legales a los que puede abocar. Hoy por hoy los intereses de los activistas políticoclimáticos  inundan los medios con deformaciones y exageraciones en las supuestas atribuciones del calentamiento global.



martes, 3 de octubre de 2017

SETIEMBRE DE NIEVES EN EL HEMISFERIO NORTE



Un año más, la temporada de nieve en el hemisferio boreal comienza con energía


     Las nevadas han comenzado temprano este año en el Hemisferio norte, como se ve en el mapa de anomalías de la Universidad de Rutgers. Las zonas nevadas y su porcentaje por encima o debajo de lo normal se muestran en el mapa de abajo en colores sepia o azules. ¿Es normal, puro dato aislado o contradice la teoría del cambio climático antropogénico?
https://climate.rutgers.edu/snowcover/index.php







    Nuestra atención se vuelve a la serie histórica de observación por satélite, por supuesto, aunque los primeros años tengan lagunas o sean dudosos debido a los satélites de pedales de la época. Como se ve, los últimos cinco años han estado por encima de la media en setiembre, también poco alentador para los alarmistas, y la serie es más bien ascendente aunque con la típica variabilidad. 





    Yendo a la resolución más fina de la última semana registrada, la número 39 del año, también dentro de un marco de mucha variabilidad, este año se está mostrando generoso en nieves, con valores bien por encima de la media, al contrario del año pasado.



Y la media hasta la semana 39 de lo que llevamos del año, también alcanza la media de la serie. Hay que tener en cuenta que los valores de la serie están afectado por la disminución de la nieve en abril, mayo y junio en la serie.




    Y lo más probable para el resto del otoño, y del año por tanto, es una tendencia también positiva como se ve en la representación de la serie, con valores cercanos al récord estos últimos años.



    Esta circunstancia, tan ajena a la propias previsiones de la teoría del cambio climático y los modelos climáticos se intenta ocultar como pasa con otras muchas variables poco obedientes. De forma que la imagen/icono preferido es la del descenso de la cubierta de nieve en primavera y en junio, que ha dado momentos de gloria hasta este año, que como ya publiqué en un artículo de julio.



    El truco de esa figura es que en ella se representan datos de antes de la era de los satélites y se presentan mezclados con los recientes sin diferenciarlos adecuadamente.



sábado, 16 de septiembre de 2017

LOS HIELOS MARINOS POLARES NO DESAPARECEN


Las banquisas polares aguantan las condiciones menos favorables de estos últimos años


     A mediados de setiembre se alcanza la mínima extensión de hielo en el Ártico. Este año los alarmistas están relativamente decepcionados porque tanto la extensión como la cantidad de hielo multianual se ha recuperado con respecto a años anteriores, aunque manteniéndose en niveles bajos. Como se este año, como el anterior, el mayor déficit se produce en el mar de Beaufort por temperaturas más altas de lo normal en Alaska.


    Visto en perspectiva la extensión de hielo ha estado por encima de la de varios años anteriores como se ve, y bastante por encima del mínimo absoluto de 2012. Hay datos desde 1979.





    También el hielo antártico tras el mínimo alcanzado a principios de año,debido seguramente a las perturbaciones causadas por el fenómeno de El Niño de 2016 tiende a la normalidad aunque en valores bajos aún:





     La NOAA usa un producto de más fina resolución que el anterior (SII) desde hace unos 10 años, MASIE. MASIE-NH quiere decir Multisensor Analyzed Sea Ice Extent-Northern Hemisphere y mide también la extensión de hielo marino como el Sea Ice Index (SII). Este último se apoya para su producto en la detección de las emisiones pasivas en microondas del hielo marino mientras que MASIE utiliza también las imagenes visibles y otras fuentes de datos, habiendo incluso una intervención manual final para el producto con mayor resolución, unos 4 km contra los 24 del otro. 

     Además, según la NOAA, MASIE es capaz de situar los bordes del hielo de forma más acertada. Parece ser que el SII deslocaliza a veces esos bordes decenas o incluso centenas de kilómetros. Nada dicen de la precisión en la extensión de la que a veces en este blog hemos puesto en duda. Según MASIE el hielo de este año se mantiene en valores similares al de años anteriores.



    En los informes correspondientes del NSIDC se destaca que estos últimos años, desde 2005, se ha producido un rápido calentamiento, bastante mas rápido que en el resto del planeta y de lo predicho por los modelos climáticos. Como se ve en el gráfico de abajo, aunque la propia exactitud de las medidas puede ser dudosa, el año 2016 ha sido excepcional y continuación de unos años también cálidos. 




     La anomalía registrada entre los años 2012 y 2016 justifica plenamente los bajos niveles en la extensión del mar helado, pero cabe preguntarse si esa anomalía es debida a la variabilidad natural o a presuntas causas antropogénicas.

    Los informes suelen olvidar que ese calentamiento es difícilmente atribuible al efecto de los gases invernadero directamente, sino que son mas bien el resultado de cambios en la circulación atmosférica. De forma que para su atribución habría que demostrar que esos cambios son debidos a esos gases y no a la propia variabilidad natural, hecho que se me antoja difícil de justificar.

     La media anual de temperatura en el Ártico más al norte de los 80ºN estuvo bastante por encima de lo normal el año 2016, como se ve abajo.



   Las anomalías de temperatura del Ártico se producen básicamente durante el invierno boreal en el que las temperaturas bajo cero favorecen más o menos la formación de un hielo más espeso que aguante el deshielo. 

    El Ártico es un mar rodeado casi completamente por tierra, con una cierta apertura al Atlántico, cercanía que ejerce una influencia determinante. Cuando el flujo templado del Atlántico es mayor que lo normal durante el invierno, la temperatura aumenta, haciendo menos espeso el hielo. Eso ocurre cuando la borrasca de Islandia es más profunda (es decir, la oscilación del Atlántico norte en su fase positiva). 

   Como se ve en la figura de abajo, el rectángulo marca la zona donde durante los inviernos de 2012-2016 el flujo de componente sur ha sido anómalamente positivo haciendo mayores las temperaturas. El círculo marca la zona del estrecho de Fram, una especie de desagüe del hielo ártico. Allí el flujo ha sido anómalamente de componente norte, haciendo que el flujo de hielo saliente fuera mayor de lo normal. 





    En conclusión las condiciones en ambas zonas polares han sido las menos favorables para el sostenimiento del hielo marino seguramente por razones naturales. En condiciones normales de variabilidad, y con un fenómeno frío La Niña acechando, no cabe esperar que los próximos años continúe el deterioro de los hielos polares. El tiempo lo dirá.


FUENTES

http://nsidc.org/arcticseaicenews/2017/08/cooler-conditions-slow-melt/

miércoles, 13 de septiembre de 2017

INTENTO DE RECUPERACIÓN DEL MAR DE ARAL

La destrucción del Mar de Aral se produjo por las políticas comunistas de la Unión Soviética, nada que ver con el cambio climático  


     Es curioso que uno de los asuntos icónicos de los desinformadores del cambio climático sea la desaparición del Mar de Aral, lago salado interior en Asia Central. El auténtico culpable de su cuasi desaparición fue el antiguo referente ideológico de los actuales ecocomunistas, la Unión Soviética. Pero en el lenguaje de la manipulación todo vale.

     Lo que queda actualmente de ese lago es una pequeña parte de lo que fue en los años 50 y 60 del pasado siglo. El gobierno de la Unión Soviética decidió utilizar el agua de los ríos que lo alimentan, Syr Darya y Amu Darya para irrigar campos de algodón. Lo que fue el cuarto lago por extension del mundo se convirtió en un décimo de su superficie, dividiéndose en varios cuerpos de agua aislados.



    Las imágenes captadas por la NASA (MODIS) reciente muestra ahora una ligera recuperación como se ve en las imágenes de abajo. Uno de sus lóbulos que se desecó en 2014 ahora muestra algo de agua.

    Ambos ríos desaguan ahora en cuerpos diferentes y una presa ayuda a mantener las más floreciente a salvo de males mayores de forma que la pesca, una actividad próspera antiguamente, ha vuelto a florecer. No solo eso. Cuando el año es húmedo la presa puede ceder agua a la parte sur, como ha ocurrido este año favoreciendo al lóbulo del que hablamos.

     



    Como se ve en la imagen comparativa, la inteligencia humana contribuye a intentar restaurar lo que antes se estropeó. Eso sí que es política medioambiental, aunque nada que ver con las políticas del cambio climático. 




FUENTE