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sábado, 14 de abril de 2018

MULTINACIONALES OLIGOPOLISTAS APROVECHAN EL CAMBIO CLIMÁTICO

Los grupos de presión buscan mejorar su situación en una economía dirigista e hiperregulada consecuencia de una teoría científica no demostrada





Según el diario El País treinta multinacionales y medianas empresas españolas han elaborado un manifiesto instando a los poderes públicos para conseguir la aprobación de una ley de cambio climático y transición energética ambiciosa. Sobre el nivel intelectual de los asesores de la Comisión de esa ley en el Congreso de los Diputados ya di cuenta en un artículo anterior.

Los nombres que se desgranan no son precisamente de medianas empresas sino de grandes empresas muchas de ellas con evidentes intereses en el tema energético y que están muy bien colocadas para aprovechar las brutales regulaciones que despejarían de competidores su futuro como Endesa, Iberdrola, Gamesa, Red Eléctrica de España, Acciona, etc...

Por parte de un voluntarista (y desinformado) gobierno hay cierta confusión. El tema es llevado a la par por dos ministerios, Energía y Medioambiente. Por parte del ministro de Energía, Alvaro Nadal, que parece conocer mejor las claves del asunto, hay cierta sensación de pánico ante las consecuencias catastróficas para la economía española de la puesta en funcionamiento de esa Ley. 

La energía eléctrica ha doblado su precio en diez años y la liquidación de dos de las tres fuentes más baratas de producción, la nuclear y el carbón, sería una puntilla para la economía española. ¿Cómo convencer a la población española de la necesidad de seguir aumentando el precio de la electricidad cuando ya hay un evidente malestar con los actuales? La estrategia del Gobierno en esto como en todo ha sido la del rugby: patada a seguir.

La clave para entender la actitud de esas grandes empresas está magistralmente explicada en la web DISIDENTIA.



En el artículo de Benegas y Blanco se esclarecen los verdaderos intereses de las mismas
https://disidentia.com/por-que-el-poder-economico-promueve-la-correccion-politica/

"Este Poder Económico, que raramente actúa de manera desinteresada, no suele tomar abiertamente la iniciativa. Pero, cuando percibe un fenómeno que pudiera mejorar su posición, lo impulsa con ímpetu, resultando un agente decisivo"

Aprovechando los medios de comunicación que no podrían vivir sin la inyección de dinero interesado público y/o privado alcanzan sus objetivos:

"protegerse de la competencia de otras empresas para seguir cobrando elevados precios por sus productos"

Con estos mecanismos los políticos y grandes empresarios crean un marco, no solo legal sino también de estado de ánimo de la población, con el continuo bombardeo a través de los medios de comunicación de problemas inexistentes como el del cambio climático. Las grandes empresas oligopolistas eliminan la competencia, sobre todo con respecto a las medianas y pequeñas empresas ya que tienen la fortaleza suficiente para someterse a la camisa de fuerza de la regulación.

En cualquier caso la aprobación de la Ley de cambio climático parece retrasarse hacia el segundo semestre del año. Es una patata caliente en manos de cualquier gobierno, no sólo por lo que afecta a la producción de energía eléctrica sino también a toda la actividad económica y a la propia libertad humana.


martes, 3 de abril de 2018

SIN CAMBIOS SIGNIFICATIVOS DE LA TEMPERATURA DE INVIERNO EN 30 AÑOS

Prosigue la dicotomía entre las temperaturas invernales y las veraniegas



Según informa AEMET:  "El invierno 2017-2018 (periodo comprendido entre el 1 de diciembre de 2017 y el 28 de febrero de 2018) ha tenido en conjunto un carácter normal, aunque muy próximo a frío, con una temperatura media de 7,6 ºC, valor que queda 0,3 ºC por debajo de la media de esta estación (período de referencia 1981-2010). Se ha tratado del vigésimo séptimo invierno más frío desde 1965 y el séptimo más frío desde el comienzo del siglo XXI".

Como se ve en la figura, durante los últimos 30 años no es distinguible fácilmente ninguna tendencia, pero si diferncias con los años precedentes que sufrieron inviernos realmente fríos en los 60 y 70 del siglo pasado. Bien es verdad que necesitaría ajustes vinculados a efectos como la isla térmica urbana.




Es interesante hacer un análisis más preciso con observatorios y hacer las comparaciones pertinentes. Usaré datos de temperaturas medias mensuales de diciembre a marzo.
https://www.ecad.eu/

Lo primero a analizar es la evolución de las temperatura medias de marzo desde 1950 en un observatorio libre del efecto isla térmica urbana y situado en un ambiente relativamente intocado desde entonces. La evolución recuerda, por cierto, la evolución de la AMO (Atlantic Multidecadal Oscillation) con sus valores más bajos en los años sesenta y setenta, el drástico aumento posterior, y finalmente una bajada hasta este año, el marzo más frío desde 1985, con valores propios de los años más fríos.



Yendo a los últimos 30 años en el siguiente gráfico comparo los inviernos (diciembre a febrero) con marzo: tendencia descendente, más para marzo.



Para el caso de Madrid/Retiro, las tendencias son también negativas pero la de invierno es casi imperceptible, al contrario que la correspondiente de Navacerrada. Seguramente la razón es la perturbación creada por su situación en medio de una megaurbe aunque también puede haber razones instrumentales.



Otro observatorio poco perturbado es el de San Sebastián/Higueldo, en el que se repiten las tendencias negativas, con el matiz de que son muy parecidas las de invierno y marzo.



Para terminar, es oportuno comparar temperaturas de observatorios próximos para deducir influencias como las comentadas anteriormente. En el caso de Valencia se pueden comparar los observatorios del aeropuerto y el oficial de la ciudad. La tendencia de marzo los últimos 30 años caminan divergentemente, hacia arriba los de la ciudad y hacia abajo los del aeropuerto.




Y esto se repite para las temperaturas medias de invierno:


Como conclusión cabe apuntar que las predicciones de los modelos climáticos indican que las temperaturas invernales debería subir a largo plazo, aunque algo menos que las de los meses más cálidos. Aunque las observaciones sean locales, esa situación se da en ámbitos más amplios por lo que el mantenimiento de una tendencia a largo plazo debería tener una explicación más compleja.


miércoles, 21 de marzo de 2018

LAS LLUVIAS SILENCIAN A LOS ALARMISTAS

Tan sólo tres semanas de precipitaciones acallan las simplezas que achacaban la sequía al calentamiento global


Han pasado sólo varios meses desde que se podía leer, oir y ver majaderías como las de abajo. La demostración del catastrófico calentamiento global se explicaba fácilmente observando los pantanos casi vacíos, producto de una racha seca, habituales por otra parte en nuestro país, y seguramente un exceso de uso para la agricultura basado posiblemente en que no ha habido un período seco desde los años noventa del pasado siglo.
























La drástica mejoría del balance hídrico del año se hace muy fácilmente visible viendo el cambio en esas tres semanas del porcentaje de precipitación acumulada desde el comienzo del año hídrico. El de la izquierda muestra la precipitación hasta el 28 de febrero, como amplias zonas bastante por debajo de lo normal. 20 días después la situación (derecha) se ha normalizado en la mayor parte del país.





Y el cambio en las cuencas hidrológicas también es visible en los mapas de la Dirección General del Agua. En tres meses y medio la situación ha mejorado ostensiblemente y llegará además más agua a los pantanos por la propia inercia hidrólógica.




Y el resultado en el pantano antes citado es que al cierre de la undécima semana del año su capacidad está cerca del 70% y aumentando rápidamente. 




La situación meteorológica que ha persistido durante 20 días es la propia de NAO (Oscilación del Atlántico Norte) negativa,  con debilitamiento tanto de la baja de Islandia como la del Anticiclón de Azores:


De forma que las bajas presiones con sus frentes asociados han surcado nuestras latitudes empujadas por la corriente en chorro también desplazadas al sur de su ruta habitual:


En el reanálisis NCEP/NCAR también se ve claramente (en mm/día de anomalía) en donde se han producido las precipitaciones más "anómalas" con respecto a la media, básicamente las cuencas atlántica:

Las series largas de precipitación de observatorios españoles de más de 100 años no muestran cambios estadisticamente significativos de la precipitación. Cualquier especulación simplona que interprete meros episodios, aunque sean rachas de años secos, como producto del calentamiento global no son más que facilonas explicaciones para tontos que al final dejan en evidencia a las propias fuentes emisoras. No obstante, este tipo de informaciones son, desgraciadamente para su prestigio, habituales en los medios de comunicación.


FUENTES
https://www.iagua.es/data/infraestructuras/embalses/barrios-luna
http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/balancehidrico?opc1=bol

martes, 13 de marzo de 2018

¿SEGUIRÁ AUMENTANDO EL HIELO EN EL ANTÁRTICO?

No se dejen engañar: los propios datos meteorológicos nos dicen que la Antártida no se descongela


Pese a todas las tonterías que se dicen en los medios de desinformación y a los dos anteriores años de poca extensión de mar congelado en el entorno de la Antártida (ver figura de abajo de la NOAA), hecho que tiene más que ver con razones atmósfericas como ya he comentado en algún artículo anterior, la tendencia desde 1979 (era de los satélites) es de un incremento de 1,6% por década.



Haré un repaso de los datos disponibles (escasos, dispersos y con lagunas) de la costa del continente Antártico. El mes de enero señala el mes más cálido, alcanzándose el mínimo de mar helado. Distinguiré cuatro zonas con tres estaciones cada una.

Utilizaré datos del GISS de NASA. La Primera, la más cercana a Australia he cogido las estaciones de Mirnyj, Dumont Duvry y Casey.



   La tendencia en estas tres estaciones es de descenso de temperatura desde los años sesenta:




Siguiendo hacia el oeste, Mawson, Davis y Syowa:




Desde años setenta se detecta una tendencia a la disminución de temperaturas:



Y más al oeste, Novolazareks, Neumayer y Halley:


En este caso la tendencia a la disminución se produce desde los años ochenta:



Por fin en la controvertida Península Antártica, hace unos poco años icono alarmista y el último refugio de la canalla climatista. Las estaciones de Vicecomodoro Marambio, Faraday y Marsh no servirán para el análisis:


    En este caso, tras un aumento hasta los años ochenta o noventa según casos, la tendencia de los últimos años reflejan lo contrario. En cualquier caso nada catastrófico.



Como curiosidad y para acabar, los datos anuales, hasta 2014, de las observaciones en la plataforma Larssen. No parece muy atemorizante.








viernes, 19 de enero de 2018

¿PODEMOS MEDIR REALMENTE LA TEMPERATURA DEL PLANETA?


Los anuncios alarmistas de récords mundiales de calor esconden en su letra pequeña grandes carencias en las observaciones utilizadas



    En una nueva muestra de desinformación la OMM afirma que estos tres últimos años seguidos han marcado temperaturas récord desde el siglo XIX en la superficie del planeta, y que inequívocamente atribuyen al efecto de la contaminación humana. El abrumador mapa de abajo está hecho con calores deliberadamente cálidos. Imagino que la mayoría de los receptores de la noticia solo retendrán en su memoria el impacto colorido de la misma. 

    Pero la lectura detallada de la explicación del mismo refleja interesantes matices y verdades a medias con las que las mentes excépticas saben que se construyen las mentiras. Empecemos con el mapa basado en observaciones en superficie terrestre y oceánica con el que se afirma 2017 como uno de los tres más calurosos de la "Historia".





     Se habla de era preindustrial sin aclarar que muy pocos países tenían hasta  hace unas décadas observatorios meteorológicos propiamente dichos. En cuanto a los datos, incluso de los del presente, cabe dudar de su calidad como ya he hablado (y hablaré) en algún artículo anterior. 

   Es decir, aparte de los errores de observación, mala y/o cambiante instrumentación, efectos de la urbanización, etc... hay que tener muy presente las carencias en la propia distribución de la observación. Como se ve abajo las estaciones en tierra, los típicos observatorios, eran bastante escasas hasta hace 60 o 70 años, tiempo insuficiente en sí para tener en cuenta cualquier variación. Por cierto, como se ve en el de la derecha el número total de observatorios disminuye drásticamente desde los años 60 del pasado siglo.




    La OMM aclara en su informe que los datos usados para esta conclusión está basado en los archivos de todo el mundo acumulados por tres instituciones, NOAA, NASA y MetOffice/Hadley Centre. El tuneo de todo ese batiburrillo de datos dudosos e insuficientes se combinan con modelos para producir un completo reanálisis de la atmósfera. La OMM presume literalmente de que 

"La combinación de observaciones con modelos hace posible estimar las temperaturas en cualquier lugar del globo y en cualquier momento, incluos en áreas con datos escasos como las regiones polares".

   Es decir que si vamos a la fuente de los datos nos encontramos con el siguiente mapa que es bien expresivo de las carencias. Representa las anomalías de temperatura para el pasado diciembre de los datos basados en estaciones terrestres. En gris las zonas sin datos. No merece más comentarios.







    En cuanto a las observaciones de los océanos, que cubren el 70 por ciento del planeta, el resultado no es mucho mejor:



    Además se apoya el alarmismo en que el 2017 fue el año más cálido sin fase cálida de El Niño, que es sabido hace aumentar la temperatura de la atmósfera, aunque matiza que al principio y al final del año.

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     En realidad, durante buena parte del año predominó una situación que aunque no se puede calificar como El Niño intenso si fue de temperaturas por encima de lo normal en la zona tropical del Pacífico, como se ve abajo. Es sabido que las sucesivas fases frías cálidas o frías tardan meses en ejercer su influencia correspondiente en el planeta. La fase fría que comenzó al final del 2017 nos afectará este año 2018, más o menos según su intensidad. 




    Recordemos que hasta el comienzo de El Niño 2015 se hablaba de “La Pausa” período sin incremento de temperatura que ha sido borrado de los registros tras el tuneo correspondiente. La sucesión de fases frías más extendidas en el tiempo y más enérgicas han dominado todos esos años sobre las cálidas. Observemos las sucesivas anomalías del fenómeno:



  Y comparémoslas con las temperaturas registradas por los satélites de la baja troposfera desde 1979. Las anomalías están en décimas de grado centígrado (a la izda). Los picos de los más recientes El Niño (fase cálida) son evidente. Las fases frías tienden a confundirse algo más  en el registro. Difícil de atribuir al presunto calentamiento global de origen humano. Según la Universidad de Alabama (azul) o RSS (Remote Sensing Systems, en verde) el 2017 sería el tercero o cuarto año más cálido.


   Para terminar, el informe pretende atribuir fenómenos extremos por el calentamiento global en todo el mundo. Se apoya en una falacia fácilmente desmentible: el aumento de los gastos de las compañías de seguros. Se omiten que la relación de gastos por desastre tiene más que ver con que los activos cada año son mas valiosos y se aseguran más. Todo vale.



domingo, 7 de enero de 2018

NO HAY MENOS NIEVE QUE EN 1980

La histeria alarmista no impide que los números de la observación no señalen ninguna tendencia desde 1980


     Durante el mes de diciembre el total de superficie cubierta de nieve media en millones de kilómetros cuadrados en todo el  hemisferio norte se ha comportado moderadamente y ha dado un valor de 43,6, ligeramente superior a la media desde que se mide en 1966, que es 43,7. En cualquier caso se mantiene en la tónica y tendencia ascendente en estos 52 años, como se ve en la gráfica.



     Los datos de la agencia oficial meteorológica norteamericana NOAA están procesados por la Universidad Rutgers y las anomalías de diciembre que ellos representan están referidas al treintenio 1980-2010, de forma que la anomalía de este mes es ligeramente negativa:


    Y en cuanto al balance total anual tenemos un valor para el recién pasado año 2017 de 25,8 millones de km2, por encima de la media desde 1972 que es de 25,1. Tenemos datos completos anuales desde 1972 cuando el despliegue de satélites empezaba a ser suficiente.



   Los fríos años setenta y principio de los ochenta tienen su representación en más extensión de nieve seguida de un rápido declinar y posterior recuperación que desmiente cualquier cambio drástico. Yendo a los números no hay tendencia desde 1980 como se ve en el gráfico de abajo.




    Ya he comentado en anteriores artículos que tan solo durante los meses de primavera se ha observado este último medio siglo un decrecimiento de la extensión nevada. 52 años no parece una longitud temporal suficiente para atestiguar todas las posibles variaciones naturales del clima pero desde luego estas conclusiones no sirven para falsar la teoría del cambio climático. 

    Se debería observar una clara tendencia hacia menos extensión nevada para poder sostener científicamente la teoría de cambio climático antropogénico, sobre todo en sus conclusiones más extremas. El escamoteo del Método Científico es una constante en este tema dominado por las consignas del activismo políticoecologista y los turbios manejos de los lobys mediáticos, políticos y económicos.


martes, 2 de enero de 2018

TODO LO QUE NO TE CUENTAN SOBRE "LA NIÑA"

Las oscilaciones naturales cálidas son "cambio climático" pero las frías ponen nerviosos a los activistas


     Tras el fuerte episodio de El Niño de 2015/2016, la temperatura del agua del mar en el Pacífico tropical ha tendido a buscar, como es de rigor en un fenómeno oscilatorio, las anomalías frías como ocurrió en otros episodios cálidos semejantes. 

   Después del amago de hace un año los expertos aceptan a regañadientes la evolución dentro de lo que todavía se considera un La Niña débil. La razón de esta resistencia solo puede ser que la situación cálida favorecía mucho la influencia de esta eventualidad meteorológica en el supuesto aumento antropogénico de las temperaturas mundiales, hecho que se oculta o se intenta ocultar a la opinión pública. Puro activismo político/científico/mediático.

    Como se ve en la imagen de la NOAA que representa las anomalías de temperatura del agua del mar las zonas azules del Pacífico reflejan la situación a fecha del 28 del mes pasado. El fenómeno es coherente con la aceleración en el Pacífico (y en realidad en casi todas las zonas tropicales y subtropicales) de los vientos alisios cuya acción sobre el mar producen un descenso de temperatura. 





    Este fenómeno que se monitoriza desde hace décadas es relativamente bien conocido y como se puede ver las coincidencias de las anomalías de temperatura en cada caso son, aunque no exactas, si evidentes. Por ejemplo los anteriores fenómenos de La Niña, el moderado de 2008 y el fuerte de 1999 tiene su reflejo en las anomalías:


Así en 1999:


Y en 2008:


    Lo que también se conoce, pero de lo que no se suele hablar por razones obvias, es la repercusión en el Clima mundial de este calentamiento/enfriamiento casi generalizado de las zonas tropicales que ocupan la mitad de la superficie del globo y que además están ocupadas en su inmensa mayor parte por océanos. En lo que respecta al Pacífico podemos hacer un sencillo experimento con Google Earth centrando la pelotita mundial y veremos que ese Océano ocupa casi la mitad del planeta:



     El primer cambio de la circulación atmosférica implicado es el propio del Pacífico Ecuatorial. De la NOAA tomo el gráfico tan visual de abajo. El reforzamiento anticiclónico favorece la surgencia de aguas más frías en el Pacífico Oriental y el calentamiento/inestabilidad con bajas presiones asociadas del Occidental. Esta circunstancia perturba toda la circulación atmosférica en principio de toda la cuenca del Pacífico.




      Sin entrar en otros detalles, la fase fría del fenómeno como es el caso favorece la formación o el reforzamiento de las altas presiones al oeste de la masa continental norteamericana. Este hecho bien conocido, genera en invierno un pasillo de entrada de la masa de aire polar continental de Canadá hacia los Estados Unidos.
    La estadística construida sobre los eventos que se han podido estudiar desde hace décadas informa claramente sobre la consecuencias en forma de nieve y temperaturas bajas invernales en los Estados Unidos y que sufren o disfrutan estos días.






Las temperaturas hoy 2 de enero en Estados Unidos

La repercusión del enfriamiento se nota en la evolución de la temperatura del agua del mar no solo en el Pacífico sino también a nivel mundial:



     En cualquier caso es bien conocido que la temperatura global atmosférica se mueve de acuerdo con las oscilaciones de este fenómeno. Tenemos datos tomados desde 1979 por medio de satélite que nos dan un cuadro objetivo de la evolución desde entonces de las temperaturas de la atmósfera. 

     He resaltado en rojo los principales eventos cálidos de El Niño y, como se ve, todos ellos tienen un reverso frío como este en el que estamos o empezamos a estar a día de hoy. La tendencia ascendente a largo plazo puede ser mera variabilidad o el famoso efecto antropogénico, en realidad nadie lo puede afirmar con rotundidad. 


     En resumidas cuentas se oculta o intenta ocultar a la opinión pública el importante papel que juega en las evoluciones climáticas e incluso en los episodios meteorológicos aislados la propia variabilidad de compleja máquina atmosférica. La posible coincidencia de un mínimo solar (del que hablaré en otro momento) con la oscilación fría de La Niña parece poner nerviosos a los activistas del Clima que se han apresurado a afirmar que el frío extremo es también consecuencia del calentamiento global. Business are business.

FUENTES
https://www.tropicaltidbits.com/analysis/ocean/
http://www.dmi.dk/en/groenland/vejret/byvejr/
http://origin.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/ensostuff/ONI_v5.php
http://www.ospo.noaa.gov/Products/ocean/sst/anomaly/
https://www.ncdc.noaa.gov/temp-and-precip/msu/