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martes, 17 de julio de 2018

¡DESAPARECEN LOS HIELOS POLARES!...!aaaah pues no!

Este verano el volumen de hielo ártico está en máximos del siglo



Según el servicio meteorológico danés, Danish Meteorological Institute, desde éste último invierno ha aumentado considerablemente el volumen total de hielo ártico en comparación con años anteriores, y en coincidencia con una disminución de las temperaturas globales tras el final del episodio fuerte de El Niño 2015/16 y, en general, un claro descenso de las temperaturas oceánicas mundiales. La recuperación fue muy ostensible como se ve a partir del mes de marzo. Hay datos de satélite desde 2003 y la institución recuerda la dificultad de hacer los cálculos con respecto al espesor del hielo. 






Como ha ocurrido en lo que llevamos de siglo XXI, las temperaturas árticas han tenido anomalías positivas durante el pleno invierno, acercándose a valores normales en la primavera y anomalías negativas en el tiempo de deshielo veraniego (Datos desde 1958). La figura de abajo se refiere a la cúpula polar entre 80 y 90ºN. Las bajas temperaturas de verano favorecen la conservación del hielo en su parte central. 



                                    FUENTE:   http://ocean.dmi.dk/arctic/meant80n.uk.php

Otra circunstancia curiosa, aunque demostrativa seguramente de la variabilidad climática natural, es la enorme anomalía positiva de acumulación de hielo en la isla de Groenlandia, en la que apenas ha comenzado su fase anual de disminución de hielo que suele ser a mediados de junio.





En conclusión, con los datos del DMI he reconstruido el día a día del volumen de hielo ártico desde 2005. Hay datos como he dicho desde 2003. Para mayor claridad he quitado 2003 y 2004 que a fecha de hoy estaban por encima. 2018 a 16 de julio tiene el cuarto mayor volumen de hielo desde ese 2003.





 Y comparando la temperatura de la superficie del mar, que representa el 70% del planeta, entre este 2018 y el 2016 es fácil observar la diferencia, con valores más bajos este año especialmente si tenemos en cuenta que, aunque no se aprecia en la proyección, las zonas intertropicales abarcan la mitad de la superficie y están ocupadas básicamente por océanos. 


En cuanto al Antártico, este año la recuperación del hielo con respecto a los dos años anteriores se hace evidente en la medida de la extensión del hielo (más del 15% de la superficie cubierta):


FUENTE: NSIDC

Los datos relacionados con variables climáticas medibles en zonas remotas, como es el caso, tienen la peculiaridad de ser series muy cortas. La observación sistemática por satélite comenzó prácticamente con la década de los ochenta del pasado siglo de forma que muchas referencias del presente se hace con un período frío a nivel mundial como fueron los años setenta. Esto es evidente en el caso de las zonas árticas. En un estudio de reconstrucción de las series de temperatura y presión árticas,  Variability and Trends of Air Temperature and Pressure in the Maritime Artic, 1875-2000 de Polyakov et al. 2003, se llegó a la conclusión de que la temperatura de la superficie del mar en el Ártico fueron entre los años 30 y los 50 del pasado siglo comparables al menos a la de los años noventa. 


Y en cuanto a fechas más lejanas, los temidos y odiados por los activistas climáticos estudios paleoclimatológicos llevan también a curiosas conclusiones. Dejo aquí el gráfico resumen de las conclusiones de Stein et al. 2017 sobre la evolución del hielo en zonas del Ártico. Según este estudio, a pesar de la disminución reciente seguimos en máximos de los últimos 10.000 años, además de intuirse una gran variabilidad. Pero todo esto sólo se lo contamos aquí.










martes, 26 de junio de 2018

LA PRIMAVERA RENIEGA DEL CAMBIO CLIMÁTICO


Lluvias y temperies primaverales de récord acallan las voces de los creyentes del cambio climático



Aunque difundiéndose con la boca pequeña se van conociendo los detalles y datos sobre la extraordinaria primavera meteorológica (marzo, abril y mayo) que acabó. Además de ser la más lluviosa desde que se compone una media general para España (1965), basta una simple mirada al mapa elaborado por AEMET del porcentaje de precipitación sobre lo normal (el treintenio 1981-2010) para ser consciente de su excepcionalidad. Se ha llegado a acumular hasta más de tres veces la precipitación media de esta estación que, salvo en zonas del Mediterráneo y Canarias, ha sido muy generosa. Además el mapa nos informa sobre el camino preferido por las borrascas: el suroeste. 




La precipitación media de España se elabora con una serie de estaciones que abarcan razonablemente el territorio, con datos desde 1965. Debido a lagunas en la observación es dudoso componerlo para años anteriores aunque hay datos centenarios de estaciones puntuales como veremos luego. 

A la vista del histograma general cabe destacar, entre una gran variabilidad, las lluvias abundantes de los años sesenta, la disminución en los ochenta y noventa, y la recuperación en este siglo con cinco años de los ocho más lluviosos de la serie de 54 años, aunque con gran variabilidad. Para recordar lo débil que es la memoria climatológica, nuestra percepción de primaveras más secas recientes está matizada por el hecho de que de las últimas 6, 3 han sido muy lluviosas (Una la primera y otra la tercera de la serie) y otras tres muy secas. 




En cuanto a los récords batidos la lista es muy larga. En cuanto a la precipitación primaveral destaca el récord pulverizado de Madrid/Retiro, observatorio con datos más que centenarios, de casi 300 l/m2 (falta el año 1939). Como se ve en la serie, además de la reseñada alta variabilidad, la tendencia (no significativa estadísticamente) es ascendente. Otros récords batidos de series, no tan largas, de observatorios principales son: Soria (datos desde 1944) y Rota (desde 1958).




No obstante, ha sido la precipitación en marzo la que ha llevado el peso de toda la primavera en lo que a precipitación se refiere. En el Retiro en concreto la precipitación de marzo fue excepcional dentro de los 119 años de observación. La he representado en la gráfica de abajo junto a la media móvil de 11 años. 

En ella, lo más notable desde el punto de vista meteorológico es el descenso pronunciado de la precipitación en los años ochenta y noventa del pasado siglo y la posterior recuperación. No obstante la tendencia es, aunque no significativa estadísticamente, a descender. En conclusión las tendencias de la precipitación en primavera históricamente están marcadas por las de marzo, compensándose con las de abril y mayo: sin tendencia significativa aunque con matices locales.



En cuanto a efémerides de precipitación en marzo, días de lluvia en primavera y días de lluvia en marzo e incluso de días de nieve en primavera (Guadalajara, Segovia y Soria) son innúmeras por lo que necesitaría otro artículo para explicarlas todas.

Como adelanté antes, la explicación sinóptica del comportamiento primaveral es la de mayor frecuencia de paso de borrascas al sur, con el anticiclón de Azores más potente pero más retirado hacia el este, y la baja del Atlántico norte acercándose más a la península.



Y ¿Qué nos dicen los modelos climáticos acerca de la primavera en la península? La tendencia de estos últimos 100 años debería haber sido hacia un descenso de precipitaciones en coherencia con la teoría del calentamiento global que implica un ascenso en latitud de las perturbaciones primaverales. En conclusión: la realidad contradice a los modelos climáticos, uno de cuyos pesimistas productos pongo aquí abajo.



martes, 19 de junio de 2018

LAS NUBES INFLUYEN DECISIVAMENTE EN EL CLIMA


La nubosidad es la pariente pobre olvidada en el análisis del clima terrestre


Una de las mayores incertidumbres acerca del funcionamiento del Sistema Climático es la influencia de la mayor o menor nubosidad planetaria en el balance de energía. Las nubes por sus características, altitud y extensión pueden afectar al clima planetario. En este artículo veremos de qué modo las nubes bajas afectan a ese balance impidiendo que la radiación solar directa llegue a la superficie y caliente el planeta.

Como se ve en la figura (derecha) el efecto de las nubes bajas es hacer "rebotar" hacia el espacio la radiación solar. A mayor extensión superficial de las nubes bajas mayor será el efecto refrigerador de las mismas, sobre todo en las zonas tropicales y subtropicales donde mayor es la incidencia solar y donde mayor es la extensión terrestre expuesta a esa acción. En la izquierda el gráfico (IPCC) muestra el balance neto anual que producen las nubes bajas en el balance neto energético terrestre. El total mundial neto es negativo (enfriador) de -21,1 Watios/m2.






Precisamente las zonas de mayor efecto protector de las nubes bajas contra la radiación solar se da en las zonas marítimas del centro de los anticiclones subtropicales (señalados con una A amarilla). La razón es que en esa zona tanto la estabilidad estática como la influencia evaporadora de los vientos alisios favorecen la creación de una capa de estratos o estratocúmulos por debajo de la inversión de subsidencia. La mayor o menor extensión de nubes bajas está directamente relacionada con la mayor o menor estabilidad estática propia de las altas presiones. Es decir, la dinámica de los anticiclones puede hacer cambiar el propio balance energético del planeta por medio de la formación de estas nubes.

Un gráfico explicativo de todo esto también lo ofrece el IPCC con el gráfico estacional de la fracción (porcentaje de nubosidad) de nubes bajas en invierno (izquierda arriba) y en verano (derecha arriba). En el de abajo aparecen los movimientos verticales del aire: el rojo supone descenso y formación de anticiclones y azules ascensos relacionados con bajas presiones. He señalado con círculos negros las zonas de mayores descensos.






Durante los últimos días está coincidiendo que en varias zonas de formación de nubes bajas de las zonas intertropicales los anticiclones están mostrándose bastante fuertes, alcanzando los vientos alisios mayor velocidad de forma que por evaporación, remoción del agua y emersión de agua más fría de capas más profundas, se está produciendo una anomalía fría en la zona de Canarias, de California, Australia y Perú. 




Esta circunstancia se hace visible en las imágenes de los satélites TERRA y AQUA de la NASA, en la que los mares de nubes se vislumbran de forma espectacular:





Esta evolución, seguramente favorecida por el período La Niña de los últimos meses, y que pueden estar llegando a su fin, es la causante del enfriamiento del planeta tras el calentamiento producido por el último episodio cálido El Niño en 2016. Como se demuestra, la variabilidad climática tiene muchas vertientes y las distintas relaciones entre todos los elementos del sistema son muy complejas y sus conclusiones siempre discutibles. 


FUENTES

https://www.ipcc.ch/pdf/assessment-report/ar5/wg1/WG1AR5_Chapter07_FINAL.pdf
https://lance-modis.eosdis.nasa.gov/imagery/subsets/
http://www.ospo.noaa.gov/data/sst/anomaly/2018/anomnight.6.11.2018.gif


viernes, 1 de junio de 2018

ACTUALIZACIÓN DE LA PREDICCIÓN PARA VERANO2018

Contradicción entre las previsiones estacionales europeas y americanas


La actualización de las predicciones estacionales para este verano (junio, julio, agosto) mantienen la contradicción entre las hechas por la NOAA norteamericana y las europeas del Centro Europeo. Empecemos con MedCof, organismo del que forma parte AEMET y que proporciona una predicción válida para nuestro país. MedCof es el acrónimo de Mediterranean Climate Outlook Forum, y es un foro de países en torno al Mediterráno que genera predicciones de consenso para esa región y el norte de África. 

Su predicción está basada en los resultados de modelos dinámicos, estadísticos y la valoración de las teleconexiones, es decir, los patrones de gran escala del Clima. Los hechos más relevantes en cuanto a la influyente temperatura de la superficie de los océanos es el eventual retorno a condiciones neutras en el Pacífico (zona de ENSO) y que las temperaturas están por debajo de lo normal en  buena parte del Atlántico norte. Resumiendo: no hay acuerdo entre los modelos .

Si observamos los mapas de predicción, aunque la precipitación, que por cierto es irrelevante en verano en nuestro país, se espera que sea la normal o por debajo de lo normal. En cuanto a la temperatura las probabilidades de normal o por debajo de lo normal suman un 80% nada menos salvo en la costa mediterránea en la que las probabilidades del 80% es que sean normales o más altas. 





En cuanto a la agencia oficial norteamericana, la NOAA, además de predecir para los tres meses del verano temperaturas en general por debajo de lo normal, sobre todo en el interior, también pronostica una importante anomalía de precipitación, especialmente en el norte del país, lo que da a entender predominio de componente norte.

AEMET debería coincidir con MedCof pero introduce alguna variante. Extiende bastante al interior la anomalía cálida mediterranea y quita la anomalía fría del resto, dejándolo en normal. Para Canarias algo más de probabilidad de anomalía fría.






Meteofrance sólo destaca que en el área cantábrica serán más probables las temperaturas normales: 




Para acabar, el Centro Europeo del Centro Europeo de Predicción, prevé temperaturas por encima de lo normal los tres meses de verano y precipitaciones normales.





En conclusión, para este verano la predicciones son un tanto contradictorias aunque, no obstante, parece que las condiciones no parece que vayan a ser tan severamente calurosas como el anterior. La presencia de un potente anticiclón en el Atlántico puede favorecer un verano más fresco por advección de aire de ese océano. Eso supondría un verano fresco y algo inestable en Cantábrico y Pirineos como postula la NOAA.

En la publicación sobre las temperaturas veraniegas en España llegué a la conclusión, un tanto paradójica, de que lo que caracterizaba sinópticamente a los veranos fríos de nuestro país era un más potente de lo normal anticiclón de Azores, extendiéndose a más altas latitudes, y presiones algo más bajas de lo normal en Europa. De esta forma la advección fría limita la escalada de temperaturas en la Península y Baleares. Las temperaturas altas veraniegas en nuestro país NUNCA son de origen advectivo si no que se generan dentro de él por radiación o dinámicamente.
Por otra parte, estas situaciones frías se acaban de componer sinópticamente con un potente chorro subtropical en el Norte de África, y con un chorro polar que sube en latitud más de lo habitual. 


FUENTES
http://www.meteofrance.com/accueil/previsions-saisonnieres
http://origin.cpc.ncep.noaa.gov/products/people/wwang/cfsv2fcst/
http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/prediccion_estacional

sábado, 19 de mayo de 2018

HECHOS CLIMÁTICOS QUE Sí NOS DEJARÁN FRÍOS



Años lluviosos y fríos seguidos de otros secos y cálidos solo son consecuencia de la natural variabilidad climática


Todos los meses se repite la misma liturgia con la lastimera afirmación de que el reciente mes continúa la saga de los más cálidos desde 1880. La repetición de una mentira mil veces no la convierte en verdad, por mucho que insistiera el doctor Goebbels. Aunque lo he explicado repetidamente en anteriores artículos vale solo recordar que no es cierto que existan datos mundiales desde 1880, que donde existen no son son homologables y que simplemente en la mayor parte de la extensión terrestre ni tan siquiera existieron. Además no es cierto que las series de temperaturas (existentes) estén homogeneizadas. Desde luego los datos españoles aparte de dudosos antes de 1950,  no lo están. Buena parte de la subida de temperaturas de los observatorios existentes están afectadas por el calentamiento artificial de las construcciones y los asfaltos urbanos que se expandieron en todo el mundo por el propio progreso humano.

Yendo al mundo real empecemos analizando los datos recientes que sí tienen un monitoreo por satélite razonable, aunque ningún dato en sí carece de errores de medida. Es interesante constatar un hecho de los que no hablarán los medios de comunicación: la temperatura de los mares que rodean nuestro país están en estos momentos por debajo de las temperaturas de hace 30 años. El mapa de anomalías más reciente nos muestran los tonos azules de las anomalías negativas con respecto a la base de datos de 1985-1993. De antes no existen. Me imagino que es decepcionante para los que viven de la industria del cambio climático.





Hay que aclarar que la situación presente tanto de las temperaturas terrestres como las oceánicas están influenciadas por el corriente evento débil de La Niña, emersión fría tropical del Pacífico que afecta en principio a todas las zonas tropicales y con meses de retraso a las subtropicales y extratropicales. Esto es evidente en los mares que nos rodean.






Esto se ha manifestado en la preeminencia de un anticiclón de Azores más potente  de lo habitual durante el último mes y medio como consecuencia indirecta de las condiciones en los trópicos, y una baja de Islandia más profunda y extendida al oeste de Europa. Eso ha determinado un fuerte contraste de masas de aire en torno a esas perturbaciones, por decirlo de forma muy general, que favorece que las temperaturas oceánicas disminuyeran. En el mapa de anomalías de presión en superficie del último mes y medio se puede observar fácilmente esta situación.




Como fácil ejemplo de lo que significa la variabilidad climática abajo vemos que durante las mismas fechas del año pasado la situación fue exactamente la inversa con la alta de Azores y la baja de Islandia debilitadas que dieron lugar a una primavera cálida y seca:





Otro hecho a nivel hemisférico de gran significación es la persistente anomalía de superficie nevada en el Hemisferio norte que se ha extendido inopinadamente a la propia primavera como se ve en los gráficos. La primavera es la única estación del año en la que desde que hay datos de satélite (desde los años setenta) se ha constatado una cierta disminución de la extensión de nieve, pero como se ve los últimos abriles se ha roto la tendencia. Habrá que seguir su evolución aunque este hecho no tenga repercusión alguna en los intervenidos medios de comunicación.



Para acabar, el gráfico de las temperaturas mundiales del mes de abril medidas desde satélite desde 1979. Las oscilaciones hacia arriba y abajo son básicamente producidas por los eventos cálidos o fríos tropicales (El Niño y La Niña) con meses de retraso. Tras el evento muy cálido de 2016 estamos saliendo lentamente hacia unas temperaturas más normalizadas. Hay que aclarar también que los años setenta del pasado siglo fueron seguramente la segunda década más fría de dicho siglo.





domingo, 29 de abril de 2018

FINAL DE INVIERNO FAVORABLE PARA EL HIELO ÁRTICO

La variabilidad en la cantidad y extensión del hielo ártico está determinada por la variabilidad del Sistema Climático


Durante estos dos últimos meses el volumen del hielo ártico ha visto una importante recuperación después de un mediocre invierno en el que presentó valores parecidos a los pobres 2017 y 2016, todo segun el DMI, Instituto Meteorológico Danés. No obstante la llamada extensión de la banquisa, es decir la distribución en superficie de ese volumen no ha variado grandemente. Busquemos una interpretación.






Lo que es evidente es que al menos durante marzo han sorprendido las temperaturas medidas desde satélite de la parte baja de la troposfera en el área ártica, como se ve en la figura de NOAA, con valores de anomalía claramente negativos medidos por los dos grupos que trabajan con las temperaturas emitidas por las distintas capas atmosféricas, UAH y RSS.


Es decir que el panorama de hielo que se nos presenta ahora es muy similar al que hemos tenido durante los años de este siglo XXI aunque con cambios de lugar en los espesores de hielo producto de la variabilidad natural. Este año toca menores espesores en las cercanías de Groenlandia y mayores en las costas de Siberia cerca del paso del Noreste (Gráficos del DMI). En parte son debidos a que la capa de hielo no es estática sino que se mueve al compás de las circulaciones marinas, empujadas por las atmosféricas, es decir, resultado de la propia variabilidad meteorológica.


 
                                                 http://ocean.dmi.dk/english/index.php





               Anomalías del espesor de hielo en el Ártico con respecto al período 2011-2017 según el                     Polar Science Center
                     http://psc.apl.uw.edu/research/projects/arctic-sea-ice-volume-anomaly/


El satélite CryoSat-2 trabaja desde 2011 y los datos de espesor de hielo son variables. Para marzo, hubo un mínimo en 2017 y vuelta a la recuperación este año, muy por encima de los años 2012 y 2013.


                      https://spaces.awi.de/confluence/pages/viewpage.action?pageId=263880923

Buscando con el reanálisis NCEP/NCAR, durante estos dos últimos meses, como cabía esperar, ha sido positiva la anomalía de presión en superficie. En invierno, cuando se forma y fortalece el hielo del Ártico la configuración más favorable para esto es la de presiones altas que favorecen la radiación al espacio e impide entrar aire más templado de latitudes más bajas. En verano es lo contrario: presiones ligeramente bajas con cierta nubosidad impide la entrada de radiación solar, conservándose entonces más hielo. 



En la zona del estrecho de Bering se observa una anomalía negativa relacionada con el paso de borrascas por latitudes más altas de las habituales por lo que en esa zona ha habido un mínimo de extensión de hielo muy evidente. Estas configuraciones de presión (la del Pacífico son bien conocidas) pueden tener que ver con las distintas oscilaciones de las circulaciones tropicales pacíficas. Actúan con meses de retraso de forma que la puesta en marcha el pasado otoño de un episodio de La Niña débil podría que tener ver con esta situación transcurrido ese tiempo.

Ya comenté en anteriores artículos que la primavera es la única estación del año en la que, desde que hay medidas, hay una tendencia hacia anomalías negativas, situación remarcada por el IPCC. El mes de marzo ha sorprendido con valores de cubierta de nieve que es el segundo mayor desde los años ochenta. La anomalía se hace visible geográficamente en los gráficos de abajo de la Universidad de Rutgers.






Para terminar es interesante conocer que estamos entrando en un mínimo solar con una actividad entre las menores desde hace casi 200 años. Aunque no se conoce con exactitud las razones de las variaciones de la actividad solar y sus influencias en el clima terrestre no cabe duda que la salida del histórico máximo solar de la segunda mitad del siglo XX y la posible entrada en un ciclo de actividad bajo es un buen momento para comprobar esos presuntos efectos. 


sábado, 14 de abril de 2018

MULTINACIONALES OLIGOPOLISTAS APROVECHAN EL CAMBIO CLIMÁTICO

Los grupos de presión buscan mejorar su situación en una economía dirigista e hiperregulada consecuencia de una teoría científica no demostrada





Según el diario El País treinta multinacionales y medianas empresas españolas han elaborado un manifiesto instando a los poderes públicos para conseguir la aprobación de una ley de cambio climático y transición energética ambiciosa. Sobre el nivel intelectual de los asesores de la Comisión de esa ley en el Congreso de los Diputados ya di cuenta en un artículo anterior.

Los nombres que se desgranan no son precisamente de medianas empresas sino de grandes empresas muchas de ellas con evidentes intereses en el tema energético y que están muy bien colocadas para aprovechar las brutales regulaciones que despejarían de competidores su futuro como Endesa, Iberdrola, Gamesa, Red Eléctrica de España, Acciona, etc...

Por parte de un voluntarista (y desinformado) gobierno hay cierta confusión. El tema es llevado a la par por dos ministerios, Energía y Medioambiente. Por parte del ministro de Energía, Alvaro Nadal, que parece conocer mejor las claves del asunto, hay cierta sensación de pánico ante las consecuencias catastróficas para la economía española de la puesta en funcionamiento de esa Ley. 

La energía eléctrica ha doblado su precio en diez años y la liquidación de dos de las tres fuentes más baratas de producción, la nuclear y el carbón, sería una puntilla para la economía española. ¿Cómo convencer a la población española de la necesidad de seguir aumentando el precio de la electricidad cuando ya hay un evidente malestar con los actuales? La estrategia del Gobierno en esto como en todo ha sido la del rugby: patada a seguir.

La clave para entender la actitud de esas grandes empresas está magistralmente explicada en la web DISIDENTIA.



En el artículo de Benegas y Blanco se esclarecen los verdaderos intereses de las mismas
https://disidentia.com/por-que-el-poder-economico-promueve-la-correccion-politica/

"Este Poder Económico, que raramente actúa de manera desinteresada, no suele tomar abiertamente la iniciativa. Pero, cuando percibe un fenómeno que pudiera mejorar su posición, lo impulsa con ímpetu, resultando un agente decisivo"

Aprovechando los medios de comunicación que no podrían vivir sin la inyección de dinero interesado público y/o privado alcanzan sus objetivos:

"protegerse de la competencia de otras empresas para seguir cobrando elevados precios por sus productos"

Con estos mecanismos los políticos y grandes empresarios crean un marco, no solo legal sino también de estado de ánimo de la población, con el continuo bombardeo a través de los medios de comunicación de problemas inexistentes como el del cambio climático. Las grandes empresas oligopolistas eliminan la competencia, sobre todo con respecto a las medianas y pequeñas empresas ya que tienen la fortaleza suficiente para someterse a la camisa de fuerza de la regulación.

En cualquier caso la aprobación de la Ley de cambio climático parece retrasarse hacia el segundo semestre del año. Es una patata caliente en manos de cualquier gobierno, no sólo por lo que afecta a la producción de energía eléctrica sino también a toda la actividad económica y a la propia libertad humana.