Translate

viernes, 17 de enero de 2020

UN EJEMPLO DE DESINFORMACIÓN CLIMÁTICA: ISLAS SUMERGIDAS EN INDONESIA

Una noticia alarmista entre tantas pero con aspectos especiamente delirantes es un buen ejemplo del nivel de los medios sobre el tema

Sería necesaria una oficina con cientos de empleados para comprobar, desmentir y corregir la inmensa cantidad de sandeces, exageraciones o puras mentiras que se deslizan como quién no quiere la cosa en los diversos medios de comunicación sobre el tema climático. 

Entre las noticias, que no son mas que simples proyecciones mentales de la ideologías que controlan los medios, tenemos  las "patrocinadas", que han existido siempre aunque más oscuramente. Tienen el elemental interés de dar pábulo a ciertos hechos que sirvan para vender tu producto. No obstante he encontrado una, inefable, que puede servirnos como magnífico ejemplo de la desinformación climática.

Lógicamente la noticia está patrocinada por ENDESA, una de las empresas involucradas en la sustitución de energías baratas y abundantes por las renovables, de las que extraen y sobre todo extraerán pingües beneficios a costa del bolsillo de los españoles. Mientras se habla de la España vacía se liquida la actividad económica como es el caso de la central térmica de Andorra.






La noticia, mirada superficialmente, parece aterradora. Dos islas hundidas debido al aumento del nivel del mar cerca de Sumatra. El terror se convierte en estupefacción para gente con un nivel cultural a partir de medio/bajo cuando el periodista nos informa que una está ya a -3 metros por debajo del mar y la otra a -1. ¿Qué extraño fenómeno alejado de las leyes de la física ocurre en estos mares lejanos para que la diferencia del nivel del mar entre dos puntos cercanos sea de 2 metros? Y además baten todos los récords de subida que en realidad está prevista para los siglos por venir. 

La única explicación lógica viene aclarada por el activista de turno, que amenaza con otros 4 hundimientos, Hairul Sobrik, director ejecutivo del Foro de Indonesia para el Medio Ambiente. Ese pomposo nombre es exclusivamente el de una organización no gubernamental, una más entre tantas, ansiosa de depredar fondos públicos de los países "ricos".



Lo desternillante del caso es que ese hecho diferencial se atribuye al uso en la zona de carbón, petróleo y gas natural. En fin, las islas tragadas por el mar en zonas remotas se han convertido en un clásico del alarmismo climático. La noticia nace en las fuentes activistas del alarmismo, continuando el negocio y amplificándose en los distintos medios, proclives y receptivos, acabando el bucle en la financiación por lo que llamaba hace 100 años Jacinto Benavente los intereses creados. Al final del artículo se apunta a la excesiva extracción de agua subterránea, imagino que para justificar lo anterior. 


jueves, 2 de enero de 2020

LA GENTE ES MÁS LONGEVA EN MADRID, QUIÉN SABE SI POR LA CONTAMINACIÓN

Los datos simplemente desmienten la existencia de una alarma por mortalidad debida a la contaminación

Se ha montado un gran revuelo mediático por las declaraciones de la Presidenta de la Comunidad de Madrid sobre la mortalidad generada por la contaminación en esa región. En sus declaraciones, difíciles de encontrar textualmente por otra parte, simplemente ha negado que la polución sea en esa Comunidad un problema de gran alarma. La afirmación, además de estar obligada por su cargo a no crear una alarma innecesaria, está realmente avalada por los datos que más abajo veremos. 

Pues bien, todos los medios del alarmismo ecoprogre (o sea casi todos) y los políticos de izquierda de turno se han lanzado en plancha afirmando que la Presidenta negaba que los componente tóxicos emanados de las combustiones de las calefacciones y automóviles no pudieran ser mortales. Desde luego si nos metiéramos los gases de salida de un tubo de escape por algún orificio seguramente tendría una consecuencia. 

Es curioso que nadie haya tenido la curiosidad de ir a datos tan sencillos de obtener como la esperanza de vida en España o los de contaminación comparada en Madrid. Si consultamos los datos de esperanza de vida del Instituto Nacional de Estadística veríamos que la Comunidad de Madrid ostenta el mejor dato de España con casi 85 años. Por cierto, la siguiente es Castilla y León con algunas de las ciudades menos contaminadas. 



Se habla mucho de las pequeñas partículas inferiores a 2.5 micrones como causantes de problemas pulmonares y cardiorespiratorias. El compendio de la Organización Mundial de la Salud que muestro abajo muestra donde están realmente los problemas mayores con ese tipo de polución. Como se ve las concentraciones verdaderamente preocupantes afectan a otras áreas del planeta.




El límite de las directivas europeas de concentración media anual de las partículas PM2.5 está establecido en 25 muy lejos de las medidas en Madrid recogidas en el anuario de contaminación del Ayuntamiento. El límite de la OMS de 10 es el típico límite alarmista que es tan del gusto de las organizaciones mundialistas. No obstante en Madrid estamos a punto de quedar por debajo del mismo. La tendencia es a una disminución progresiva.



La tendencia general de las últimas décadas en cuanto a contaminación en Madrid es la de persistente disminución debido tanto al cambio de calderas de calefacción a gas natural, menos contaminante, como a los nuevos estandares de emisiones de los motores de explosión. He tomado los datos de medida del NO2 de la Plaza del Carmen, en pleno centro de Madrid y ahora de Madrid/Central. El NO2 es un buen indicador de otros contaminantes como los particulados, objeto del debate. Los he comparada con los del recorrido del viento en el observatorio de Cuatro Vientos. 
Las conclusiones son: 

  1. Hay una tendencia general de disminución desde 2001 (desde que hay datos)
  2. La correlación de los últimos 10 años entre viento y contaminación (negativa) es muy buena, de -0,88. El mayor efecto meteorológico de eliminación de la contaminación es el del viento, no el de precipitación como insisten los ecoprogres.
  3. El año 2019 es el de mayor recorrido del viento, por lo que la disminución de la contaminación de este año es debida básicamente a ese hecho, no al del establecimiento de Madrid/Central.




Para acabar, veamos lo que decía un libro publicado en 1690 con respecto a los males de aire de Madrid. No es una percepción nueva.




FUENTES
http://www.mambiente.madrid.es/opencms/export/sites/default/calaire/Anexos/Memoria2018.pdf

https://public.tableau.com/views/Fenmenosdemogrficos/Fenomenosdemograficos?:showVizHome=no&:embed=true

jueves, 12 de diciembre de 2019

LA PRODUCCIÓN MUNDIAL DE ALIMENTOS NO SUFRE NINGUNA EMERGENCIA CLIMÁTICA


Los datos fácilmente accesibles de, por ejemplo, la agricultura o la superficie forestal cantan una canción distinta a la de la emergencia climática


     El 28 de noviembre el Parlamento Europeo declaró la "emergencia climática" cuyo objetivo, tal como se insiste en el frenopático madrileño de la COP25 consiste nada menos que en cambiar todo el modelo de producción, transporte y consumo. Esto lo afirman no sólo los ministros del Gobierno sino también el segundo partido del país, el Partido Popular. Al menos los representantes de la Asociación de Empresas con gran consumo de electricidad (AEGE) han hecho un comunicado amenazando con su deslocalización ya que las políticas energéticas fuerzan unos costes un 25% superiores a los competidores europeos, que ya son los mayores del Mundo. Para más información:
http://www.aege.es/2019/12/la-primera-subasta-interrumpibilidad-2020/























    La voluble y desinformada opinión pública española se pregunta ingenuamente en que consistirá ese cambio hacia el nuevo paraíso del hombre (y la mujer) nuevo, en el que la electricidad, contra toda evidencia y contra las leyes de la termodinámica, será más barata. Basta darse una vuelta por los datos ofrecidos por web tan sospechosas de negacionismo como las de el organismo de la ONU para la alimentación, FAO, o las del Banco Mundial. 

Lo primero que nos viene a las mientes cuando pensamos en la "emergencia" mundial es que tendrá que ver con los más elemental y precioso para nuestra supervivencia: la comida. En la página de datos de la FAO se pueden obtener todos los recogidos objetivamente desde los años sesenta del siglo XX.

Consultados los de tres de las producciones cerealistas más importantes podemos ver que la producción en los últimos 60 años de trigo, arroz y maíz se ha multiplicado en un factor de entre casi 4 hasta más de 5 en el caso del trigo. Todo esto se ha debido a las mejoras tecnológicas y desde luego a la mecanización con uso de combustibles fósiles. El incremento del CO2 atmosférico ha ayudado, y no hay huella ninguna de efectos climáticos negativos a largo plazo, solo la propia variabilidad.




Y en gran parte debido al aumento del rendimiento de los cultivos:




Otras producciones importante como la soja. los tomates y las patatas han tenido un incremento importante:





El tema de los bosques y su presunta liquidación fulminante por los efectos del cambio climático tampoco parece tener mucho que ver con la realidad de los datos. En lo que respecta a su extensión en tanto por ciento en el Mundo no parece haber una dramática urgencia. Se mueve en valores cercanos al 31% con un ligerísimo declive desde 1990. Esto se debe a la deforestación de partes de los países tropicales en desarrollo compensado en parte por el aumento en los países desarrollados donde el progreso y bienestar alcanzado permiten utilizar muchos menos espacios a actividades económicas, situación que alcanzarán en unos años los anteriores citados. 

En España entre 1990 y 2016 el tanto por ciento de superficie forestal ha pasado del 28 al 37 nada menos, espectacular dato que no se cita nunca en los medios de comunicación. 
FUENTE: https://datos.bancomundial.org/indicador


 Ese dato va a la par de la disminución de la superficie dedicada a la producción de alimentos del 66 al 53%, con datos desde 1961:


     Y el siguiente mapa nos da una escala de la "emergencia" forestal en la que vivimos. Refleja las variaciones en tanto por ciento del area forestal. Destaca España con un aumento del 33%. Por cierto que otro país que sorprende es China con otro 33% de aumento. Los datos sirven para liquidar prejuicios.



sábado, 2 de noviembre de 2019

¿EL FIN DEL NEGOCIO DEL AGUJERO DE OZONO?

El supuesto origen antropogénico del agujero de ozono se tambalea y parece más probable la influencia de los cambios de circulación atmosférica






De acuerdo a las medidas de los satélites de la NASA y NOAA, ell agujero annual de ozono ha alcanzó su máxima extensión de 16,4 millones de km cuadrados el 8 de setiembre y luego se encogió hasta los 10 el resto de setiembre y octubre. Durante años, con condiciones meteorológicas “normales”, el agujero de ozono crecía a una área máxima de unos 20,7 millones de km2 al final de setiembre y principios de octubre.

Los científicos de la NASA justifican esta drástica disminución por las temperturas más cálidas que se han registrado este año en la estratosfera, especialmente en la capa entre los 11 a 40 kilómetros donde se sitúa el ozono. El agujero de ozono se forma durante el final del invierno del Hemisferio Sur. Se supone, según la enrevesada teoría, que la química de los contaminantes de cloro y bromo carbonados actuantes sobre nubes formadas en esos altos niveles, y a bajísimas temperaturas, destruyen el ozono. A temperaturas más cálidas de lo normal, como ha pasado este año, se forman menos nubes estratosféricas limitando el proceso de destrucción.

Pues resulta que los científicos de la NASA con la boca pequeña tienen que reconocer que simplemente un cambio en la circulación atmosférica ha sido capaz de producir  el agujero de ozono mas pequeño de los 40 años de los que hay registro. Por cierto un período de observación realmente corto para ser esclarecedor. Susan Strahan, que trabaja en NASA Goddard, afirma  que realmente es un raro episodio que intentan aún comprender pero no se intenta relacionar en cualquier caso con cambios climáticos.

Los sistemas meteorológicos que han perturbado al vórtice polar que sostiene el fenómeno han sido este años inusualmente fuertes, permitiendo mezclar el aire de distintas latitudes cambiando las circulaciones más frecuentes Oeste/Este por otras con más componente Norte/Sur. A la par el vórtice polar se debilitó haciendo lo mismo con el chorro polar que rodea la Antártida, que viajaba a velocidades muy inferiores a lo habitual. Esto permitía a su vez al aire a hundirse en la baja estratosfera donde se produce la destrucción de ozono. Esto causó dos efectos:
1 Calentaba la baja estratosfera por compresión
2. Los Fuertes movimientos meridianos de los sistemas de tiempo traían aire rico en ozono de latitudes más altas. Normalmente, y como un medio de desinformar acerca de este asunto, se suele hurtar a la opinión pública que el ozono estratosférico se forma en las regiones cálidas del planeta viajando luego hacia latitudes más altas al norte o al sur.

Utilizando datos de la NASA:
https://ozonewatch.gsfc.nasa.gov/statistics/annual_data.html

He reconstruido los datos de la extensión máxima anual del agujero de ozono en la Antártida. Como se ve en la gráfica se está produciendo un descenso sistemático desde los máximos de principio de siglo.




Lo mismo ocurre con las concentraciones de ozono en la atmósfera polar del Hemisferio sur. ¿Se debe atribuir a la disminución de los compuestos contaminantes?



El quinto informe del IPCC nos lo aclara. La concentración de los presuntamente mayores causantes del agujero de ozono (figura arriba), especialmente el CFC-12 aumentó hasta el año 2000 y manteníéndose luego prácticamente estable su concentración con un ligerísimo descenso. Lo único que quiere decir esto, y a la espera de una serie de observaciones mucho más largas, es que las variaciones de las concentraciones de ozono están más influenciadas por los cambios de circulación atmosférica que por otras teorías.


El ejemplo del ozono antártico y todo el activismo político que ha  arrastrado puede ser paradigmático de como se pretende movilizar ahora a la opinión pública con respecto al calentamiento global. Con observaciones de tan solo 1979 se improvisó una teoría que intentaba relacionar el descenso del ozono antártico en una determinada época del año con contamintantes humanos. Actuando durante los años 80 en los protocolos industriales para eliminar los compuestos halocarbonados de uso humano se acabaría el problema al cabo de muchas décadas, en torno a 2070. El protocolo de Montreal de 1987 prohibió a nivel mundial su uso. Ahora, sin conocer a fondo el funcionamiento del Sistema Climático, se pretende dar un salto cualitativo y cuantitativo en la intervención totalitaria mundialista en las libertades políticas y económicas. 

viernes, 27 de septiembre de 2019

UNA GOTA FRÍA CON MUCHOS PRECEDENTES


Hay mucho voluntarismo con fines políticos en torturar los datos e intentar atribuir el episodio de gota fría al cambio climático


La decepción por un verano que en absoluto ha dado demasiado que hablar y por unos huracanes atlánticos que se han negado a entrar en los Estados Unidos ha venido compensada para los alarmistas por una tempranera situación, típicamente otoñal por otra parte, de una baja aislada en altura que recorrió todo el este y sur peninsular. 

La ya obsesiva y devastadora apisonadora mediática no ha perdido oportunidad de intentar relacionar un hecho que no deja de ser habitual en las latitudes mediterráneas. La calificación de sin precedentes, histórica, etc no se ha hecho esperar y han logrado el objetivo de persistir en su capacidad manipuladora de la opinión pública. Se han oído comentarios en las distintas televisiones que producen estupor a cargo de presentadores autodesignados como profesionales o científicos de la Meteorología sin ningún pudor ante la inanidad de las fuentes oficiales. Bajando a la arena de los datos la cosa no es para tanto.

Para los más legos en la materia lo mejor es echar una ojeada a la página web del Ministerio de Transición Ecológica y echar un vistazo a la página de la Confederación Hidrográfica del Segura y su prolija lista de inundaciones referenciadas desde la Edad Media:

Dada la urgencia en declarar la EMERGENCIA CLIMÁTICA para imponer una política económica centralizada y totalitaria (por el desagüe se irán las libertades individuales) la búsqueda desaforada de datos y atribuciones que intenten certificar científicamente un comportamiento enloquecido del Clima debido al "capitalismo", están llevando a una estúpida carrera de desinformación. Para sedimentar un poco lo oído y visto empecemos con rtve que habla directamente de "gota fría sin precedentes".





El ABC, siempre un poco mas timorato ya habla de la Vega Baja del Segura, en realidad una zona o comarca de limitada extensión que hace difícil cualquier atribución más general.




Entre los profesionales del periodismo o de la meteorología pocos han recordado el episodio de hace poco más de 30 (1987) que se vinculan a datos realmente espectaculares, aunque en la Comunidad Valenciana, como son los 817 l/m2 en Oliva y los 790 de La Pobla del Duc ambos del 3 de noviembre. O las acumulaciones que produjeron la "pantanada" de Tous en octubre de 1982.



Atendiendo a los datos de AEMET, en San Javier, en la Vega Baja del Segura, el récord de 330 l/m2 en 24 horas sigue siendo el de noviembre de 1987, igual que los 235 de octubre de 1982 en el aeropuerto de Alicante/Elche. Hay que tener muy en cuenta la longitud de los registros que abarcan 75 y 53 años respectivamente.



He extraído de todas las estaciones principales de la cuenca mediterránea los valores de récord en 24 horas y la longitud de las series, y las he dispuesto cronológicamente. Como se ve, las longitudes en algún caso se acerca a los 100 años, pero suele oscilar entre 50 y 80. Los valores están distribuidos bastante homogéneamente. 




No obstante en una estación se ha batido el récord. En Almeria,bien que con una longitud de sólo 55 años, se alcanzó en ese episodiso los 99 l/m2. La disposición en el tiempo de los récords anuales nos dan una buena visión de la variabilidad climática y no de un fenómeno atribuible a ninguna acción humana.




viernes, 9 de agosto de 2019

OLAS DE CALOR O TERMÓMETROS DESAFORADOS (3)

Los datos observados en aire libre divergen sospechosamente de los datos en superficie


Ya he comentado en artículos anteriores  todas las desviaciones que la medición de las temperaturas en superficie sufren en función de variables como la isla térmica urbana, cambios en la instrumentación y de garitas, básicamente, todos ellos bastante documentados y medidos en estudios nacionales e internacionales.

No obstante no parece haberse hecho parecido esfuerzo en la comparación de las medidas por los sistemáticos sondeos atmosféricos que se hacen todos los días a las 00 y 12 horas UTC sincrónicamente en todo el Mundo. Aunque estén sometidos a posibles errores instrumentales y en cambios de los mismos desde que se realizan hace décadas, se libran de todos los demás efectos comentados por lo que su comparación con los datos de temperatura en superficie son elementales sobre todo para los datos de verano. 

Primero aclarar que estos datos son OBSERVACIONES no REANÁLISIS de un modelos, y lo que voy a comparar son los datos brutos. Dado que el tema candente del verano son los extremos de calor, he comparado los datos máximos de temperatura tanto en la estación de Madrid/Retiro como la temperatura extraída del sondeo aerológico del aeropuerto de Barajas en 850hpa (a unos 1500 m de altitud). Esta última debe correlacionar perfectamente con la máxima de temperatura correspondiente en verano en condiciones de estabilidad propias de las temperaturas más altas de verano. 

He utilizado los datos de medida a las 00Z (Junio, julio y agosto) que correlaciona con la temperatura máxima del día anterior. Esta medida es casi siempre superior a la 12Z. Los datos son del sondeo de Barajas como ya he dicho (Wyoming Soundings y datos AEMET). Los datos de algunos de los años setenta presentan bastantes lagunas. Lo primero que he representado son las máximas en 850 hpa de cada año para detectar valores extremos. 

Curiosamente, el valor más alto de la serie es de 29,2ºC en el año 1981 y el siguiente 28,6ºC en 1978. La tendencia de la serie 1977-2018 es despreciable. 



Pasando a la idea de ola de calor he considerado los valores mayores o iguales en aire libre a 25ºC en 30 años, 1989-2018. Son casi un 6% de todos los datos, 158 de 2760. El percentil superior del 5% suele marcar la definción de ola de calor. En la mayoría de los estudios climatológicos se comparan datos recientes con los de la década de los setenta, que fue una de las más frías del pasado siglo. Lo que puede ser mera variabilidad se confunde con cambio climático drástico. La tendencia del número de días en ese rango no tiene tendencia en los últimos 30 años.



Lo siguiente es comparar cada máxima anual en aire libre con la medida correspondiente en superficie en el Observatorio de El Retiro (1973-2018). Aunque la garita de este observatorio es Stevenson grande desde 1893 hasta ahora, los valores se desacoplan de forma significativa:



Y haciendo los mismo con los 211 de 4232 (5%) datos en aire libre superiores o iguales a 25ºC el resultado es parecido:



En conclusión, dado que las temperaturas en aire libre en las condiciones meteorológicas propias del verano mesetario deben estar perfectamente correlacionadas con las de superficie, la divergencia entre ambos datos se deben al efecto del entorno o de los métodos de medición en esas últimas. El cambio de la medición de la temperatura máxima del tradicional termómetro de cristal al sensor de resistencia, de velocidad de respuesta mucho mayor favorece el aumento de los extremos, especialmente los de máxima. Además la integración en 1 minuto que se usa en España favorece esos mismos extremos. De la isla térmica urbana baste esta imagen de la NOAA de la ciudad de Madrid del pasado 27 de junio. Las diferencias de la ciudad (incluídos los observatorios de Barajas y Retiro) y del entorno son espectaculares y equivalen a varios "cambios climáticos".


Pero el efecto más espectacular es el de cambios de garita (no es el caso de Retiro) grande a pequeña low cost. Como se demostró en el estudio correspondiente publicado en Internacional Journal of Climatology en febrero de 2015. Las desviaciones de las temperaturas máximas pueden ser sobrevaloradas hasta en 1,7ºC. El estudio comparativo está hecho en Calamocha. En zonas aún más cálidas del interior peninsular (que son la mayoría) ese valor puede ser aún mayor. Como se ve en el gráfico los valores también afectan a las temperaturas medias. Los famosos mapas enrojecidos que presentan los medios pueden ser el resultado de estas desviaciones, fácilmente estudiables cuando menos, aunque de esto no se hable. 






miércoles, 10 de julio de 2019

LOS SARGAZOS DELATAN EL ENFRIAMIENTO DEL ATLÁNTICO

El aumento repentino de la superficie cubierta por sargazos puede estar relacionado con el enfriamiento del Atlántico



Los satélites de la NASA han (re)descubierto el Mar de los Sargazos, mítico espacio de tantas historias más o menos fantásticas de la antigüedad y que Colón encontró en sus famosos viajes. En un artículo científico publicado el 5 de julio en Science, científicos que usan dichas imágenes para sus investigaciones nos cuentan las sorprendentes nuevas conclusiones. 

Estos investigadores han comprobado que el cinturón de macroalgas pardas, llamadas sargazos, pueden extenderse en grandes superficies en el Océano Atlántico tropical, desde las costas de África al Golfo de Méjico. Este hecho fue observado en 2018 cuando se acumularon 20 millones de toneladas de esa planta. 

¿Tiene que ver esto con el pretendido calentamiento globlal? Más bien lo contrario. Su crecimiento está directamente relacionado con la existencia de nutrientes. El origen de los nutrientes principal está en el surgimiento de agua fría de la costa occidental africana impulsado por los vientos alisios, y en los aportes del Amazonas. Los patrones de extensión que se ve en la figura está relacionada con las corrientes oceánicas predominantes que a su vez están perfiladas por el viento. En el mapa se muestra la densidad media mensual de julio de los Sargazos en el Atlántico.





Como se ve en la imagen de arriba, a partir de 2011 las poblaciones de Sargazo han aumentado enormemente hasta constituir un significativo incordio para las economías de la zona. Además del factor nutriente, otra variable que determina el desarrollo de esas plantas es la temperatura del agua de mar. Paradojicamente se sabe que una temperatura por debajo de lo normal es favorable para el mismo por lo que cualquier atribución al sobado calentamiento global está de más. 

Atando cabos, lo que no parece una coincidencia es que este fenómeno se esté produciendo en lo que puede ser la fase descendente de la Atlantic Multidecadal Oscillation (AMO), índice que mide la temperatura de la superficie del mar en el Atlántico norte, y que tiene un período de 60 años. 

En el gráfico de abajo he representado ese índice desde 2011 correspondiéndose aproximadamente las partes más frías con el desarrollo de los Sargazos. La causa tanto de la disminución de la temperatura del agua del mar en el Atlántico tropical como de la surgencia de aguas frías del fondo en el África Occidental proviene de una aceleración de los vientos alisios y será interesante comprobar si esta situación se prolonga en el tiempo, mientras entramos en una nueva fase fría de la AMO.