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viernes, 21 de agosto de 2026

OBSERVATORIOS CHAPUCEROS (8): JÁTIVA

 El de Játiva es un buen ejemplo de mala instalación en las cercanías de fuentes de calor


El pasado 19 de agosto, el calor propio del verano unido al descenso catabático del aire produjo, que comprimió el aire, produjo un registro de temperatura en el observatorio de Játiva (Valencia) de 44,3ºC, máxima de ese día en toda España. Un análisis cercano de las cercanías del jardín meteorológico nos dan mas luz sobre la magnitud de la variables.




Játiva está cerca de la costa mediterránea de Valencia, pero tierra adentro, lo que continentaliza las medidas de temperatura:




El jardín meteorológico parece situarse en unas naves municipales de un polígono industrial de las afueras de la ciudad:






El jardín meteorológico está situado entre una carretera asfaltada y un aparcamiento/almacén, también asfaltado, y cerca de unas naves industriales. Es una situación típica de muchos observatorios oficiales. Habría que ver el tipo de garita que, en el caso de ser de los modernos, sumaría aún una "anomalía" antropogénica mas pronunciada. 





martes, 28 de julio de 2026

LOS DATOS OFICIALES Y LA CIENCIA CONTRADICEN LAS AFIRMACIONES POLÍTICAS Y LA INFORMACIÓN MEDIÁTICA SOBRE LOS INCENDIOS FORESTALES

 Los propios datos del Ministerio de Transición Ecológica y la química de la combustión contradicen la supuesta veracidad de que los presentes incendios forestales se deben al cambio climático


España tiene unos 28 millones de hectáreas de superficie forestal, lo que cubre el 55 % de su superficie. Forestal no supone que sea superficie de bosque, sino que incluye también matorrales y monte bajo. En total 28 millones de hectáreas, de las que son arbóreas unos 18,4 millones. Es el segundo país de la Unión Europea con más superficie forestal. Son 185.850 kilómetros cuadrados. 

Se atribuye al cambio climático la pujanza de los incendios de los últimos días en España basándose en las altas temperaturas, 4 o 5 grados por encima de los normal en verano. La realidad es que cada año se acumula una biomasa en cada hectárea forestal de 2 a 5 toneladas. Para que se inicie un incendio hace falta una ignición que es ajena a esos 4 o 5 grados. Una vez iniciado, el proceso de combustión implica temperaturas de 200 a 300ºC, y no se va a ver influenciado significativamente por unos pocos grados. La enorme cantidad de combustible acumulado hace el resto.

Hurgando entre los datos del Ministerio de Transición, he ido uniendo datos para completar la estadística. Hasta 2015 es muy clara la distinción entre superficies arboladas y desarboladas. Desde 2015, sin mucha aclaración, se incorpora la información de superficies herbáceas que se suman misteriosamente a superficie forestal. He completado los datos de 2026 hasta el 19 de julio, última actualización.

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/incendios-forestales/estadisticas-incendios.html


Empezaré con el número de siniestros: hay un aumento progresivo hasta los años 90 y principio del siglo XXI. Desde entonces hay una disminución clara:


En cuanto al desglose de las superficies quemadas, arboladas, desarboladas y totales, un histograma nos puede ayudar: hay una clara meseta en los años ochenta y noventa del pasado siglo. Desde entonces una tendencia a la disminución muy clara. Que los incendios del año 2025 y 2026 sean un cambio hacia valores de la superficie quemada desarbolada mas parecidos a los del final del siglo XX se verá. En la arbolada, nuestros mejores bosques, no parece existir.


Y ya una visión despejada del total: el año 2025 parece ser un cambio de tendencia, aunque no es significativo estadísticamente. En cualquier caso no hay ninguna razón para decir que nunca ha habido más incendios que ahora evidentemente. Los propios datos oficiales lo desmienten. Lo mismo ocurre con la atribución al cambio climático, como pasó con la DANA. Son forma de ocultación de las responsabilidades políticas en todo caso. 



Por cierto: si el responsable fuera el cambio climático, España carece de cualquier posibilidad de hacer nada aisladamente. China es responsable de la emisión del 32% del CO2 a la atmósfera. Los mismos políticos que achacan la culpa de los incendios al cambio climático parecen sentirse muy contentos de servir como "lobystas" de China en Europa. Vaya jeta.






jueves, 16 de julio de 2026

EL SUPER EL NIÑO 2026 (4): PROGRESA ADECUADAMENTE

 Hasta junio las expectativas sobre un El Niño fuerte se están cumpliendo con creces



La comparativa con los anteriores registros de El Niño intensos que se conocen desde que hay datos más precisos (1957, 1972, 1982, 1991, 1997, 2002, 2015 y 2023) nos informan sobre la evolución del evento. En concreto, la temperatura en la zona 3,4 del Pacífico Central (5ºN-5ºS/120-165W) ha alcanzado para el mes de junio el máximo de todos los eventos, tal vez preludiando un fenómeno muy intenso.

La evolución estándar de un evento de este tipo supone alcanzar un máximo de la temperatura en esa zona al principio del verano, relajándose los meses siguiente y alcanzando un nuevo máximo en noviembre. Sus efectos en la meteorología, que afecta sobre todo a las cuencas pacíficas e índicas, se irán notando dependiendo de la estación del año y del lugar geográfico involucrado.



Según el International Research Institute for Climate and Society de la Columbia Climate School, las proyecciones de anomalías para los próximos meses se esperan que alcancen valores muy altos. Estos últimos meses además las anomalías observadas han sido superiores a la media de las previstas por los modelos.

https://iri.columbia.edu/our-expertise/climate/forecasts/enso/current/

Lo mas significativo sinópticamente es la persistencia de un domo de altas presiones sobre el Mediterráneo Occidental. Una situación local generada por los patrones meteorológicos, nada que ver con el cambio climático.


Como suele ser habitual en situaciones de El Niño fuerte, las circulaciones monzónicas que llevan precipitaciones al norte en verano en las zonas tropicales se debilitan de alguna forma, con migraciones debilitadas hacia el norte. 

En concreto en el centro de África, durante la decena del 1 al 10 de julio la posición del frente intertropical en África cambió al suroeste en toda su línea. En su zona oeste (Senegal, Malí, etc) está situada en los 17.1ºN, 0.9 grados al sur de lo normal. En el este (Sudán, Etiopía,…) en 14.2ºN, 1.2º al sur de lo normal. Parece que evento El Niño está, como en la sur de Asia, inhibiendo el avance hacia el norte del monzón. 


En cuanto al importantísimo monzón de la India, que riega la agricultura de más de 1000 millones de personas también se están registrando hasta ahora precipitaciones algo más del 20% por debajo de lo normal.
Hablando ya en general los mayores efectos están por venir.






jueves, 9 de julio de 2026

OBSERVATORIOS CHAPUCEROS (7): TOLEDO

 Desde 1982 continúa la observaciones de Toledo capital y habilitado como un empedrado "jardín japonés" desde 2016


El observatorio de Toledo ciudad fue un clásico, con datos desde 1920 a 1982, y con su presencia en el centro de la ciudad. Es evidente que sufrió los típicos problemas de influencia de la isla térmica urbana que inhabilitan la precisión de los datos de temperatura. Decía Camilo José Cela en uno de sus libros que en Toledo, en agosto, se podían freír huevos sobre las piedras. Eso en casi toda España no ha cambiado, evidentemente.

Aprovechando las instalaciones del IGN, con buen criterio, se situó el nuevo observatorio en las afueras de la ciudad de Toledo el nuevo observatorio. Como se ve en la foto, bien fuera de las influencia de la isla térmica.


Y sólo la presencia de una carretera:

En un acercamiento se empieza a apreciar que el jardín meteorológico es de un extraño color blanco. Ninguna presencia de césped o algo parecido que entre dentro de las normas de la Organización Meteorológica Mundial.


En realidad el jardín meteorológico consiste en un sembrado de piedras blancas. Eso es un perfecto concentrador del calor en los meses cálidos, induciendo temperaturas a metro y medio del suelo mucho mayores que si fuera un suelo de césped.

¿Cuándo se produjo el sembrado de piedras? Parece ser que eso ocurrió entre 2016 y 2017. En la bonita presentación de AEMET de los datos de mes de julio, día a día, desde 1982 se aprecia con exactitud la influencia de dicho sembrado a partir de esa fecha, seguramente mezclado con otras circunstancias como el cambio de sensores a resistencia de platino o de garitas, de grandes a pequeñas.

Y por supuesto la influencia en el resgistro de las máximas: el récord de la máxima del 13 de agosto de 2021, con 44,2ºC, y del mes de media más alta, julio de 2022:


Para más información sobre los problemas de la observación de las temperaturas, y especialmente las de verano de zonas cálidas se pueden repasar los siguiente artículos:


sábado, 27 de junio de 2026

EL SUPER EL NIÑO 2026 Y SUS POSIBLES EFECTOS SOBRE LOS PATRONES METEOROLÓGICOS MUNDIALES (3)

 Los episodios meteorológicos son difíciles de relacionar con el contexto general del comportamiento climático y proclives a ser interpretados en forma "cherry picking"


El episodio de calor intenso que afecta a Europa Occidental está generando la típica reacción de alarmismo mediático propio de cada verano. A la opinión pública es fácil de engañarla dado que su interpretación técnica está, lógicamente, fuera del alcance del conocimiento general. 

Se atribuye, por supuesto, al cambio climático, impulsando políticas que destruyen las economías europeas y favoreciendo "casualmente" a China, gran quemador de carbón, e indirectamente a las actividades propias  de nuestros lobbyes políticos autóctonos al servicio de esa tiranía, y de cuyas actividades estamos advirtiendo poco a poco . 

En el contexto sinóptico, la burbuja de aire cálido empujada por una depresión situada al sur es una situación típica en las cercanías de la Península Ibérica. Como se ve en las mismas latitudes, es una situación bastante excéntrica:



Debido a la enérgica evolución de El Niño 2026 las temperaturas a nivel mundial han sufrido un repunte que se espera continúe los próximos meses. Como ya he comentado, cabe esperar importantes perturbaciones en los comportamientos de gran escala de la atmósfera.




Lo que llama la atención estas semanas finales de junio y, previsiblemente, las primeras de julio, son los patrones sinópticos en ambos polos, que pueden tener relación con la situación de El Niño. En concreto parecen estar favorecidos patrones de presión negativas en las cercanías de dichos extremos del planeta en correspondencia con anomalías de presión positiva en latitudes más altas:


Esos patrones se mantendrán posiblemente hasta la segunda semana de julio tanto en el  Ártico, como en el Antártico:







Esto se manifiesta en forma de índices: el AAO (Antarctic Oscillation) como en la AO (Artic Oscillation), cuyos valores positivos persistentes están relacionados con esas anomálías de presión:
El Polo Sur está en su estación invernal al contrario que el Polo Norte, además de que sus configuraciones geográficas son inversas: tierra rodeada de océanos en el primer caso y al contrario en el segundo. No obstante las configuraciones parecen estar afectando positivamente a la extensión del hielo marino, que parte de valores bajos. En el caso de hielo sumado en ambos hemisferios se observa una recuperación:




En concreto, el hielo en el Ártico parece normalizarse con respecto a años anteriores:






Y en cuanto al hielo antártico prosigue la lenta recuperación tras el mínimo posterior a la explosión del Hunga Tonga, quién sabe:






viernes, 5 de junio de 2026

¿AFECTARÁ EL SUPER EL NIÑO 2026 AL CLIMA DE EUROPA EN VERANO? (2)

 ¿Han tenido los El Niño mas significativos un impacto en los veranos de Europa Occidental?


Después del estudio de una casuística abundante acumulada durante los últimos 150 años, hay aspectos que han quedado bastante claros en cuanto a la influencia del fenómeno en la zona del Pacífico y otras zonas más o menos aledañas ya fuera de ese entorno, como son las del Atlántico y el Indico. Por ejemplo, son conocidas las potenciales sequías estimuladas en la India o en el noreste brasileño. También son conocidas su capacidad de inhibición de los ciclones atlánticos. 

Son consecuencia, en cada caso, de la perturbación mundial de los patrones meteorológicos por la influencia de ENSO, y que son una fuente de capacidad de predicción a nivel estacional. Menos claro es ver patrones de influencia en la variabilidad climática estacional mas convencional. Por ejemplo en dilucidar si determinada estación del año será más húmeda o más fría en lugares tan alejados como Europa  Occidental. 

Partamos de la actualización de la temperatura media de El Niño de la zona 3,4 de Pacífico Central durante el pasado mes de mayo. En comparación con sus homólogos de los años 1957, 1972, 1982, 1991, 1997, 2002, 2015 y 2023, la evolución del de 2026 ya alcanza valores que superan a la mayoría. De acuerdo a las predicciones es muy probable que se alcancen valores, al menos, superiores a los 1,5ºC de anomalía positiva, tal vez llegando a los 2ºC.




Ayudándonos del reanálisis de NCEP/NCAR, para el mes de junio, la media de la composición de la anomalía de la precipitación, en comparación con la media de 1991-2020, nos informa de una mayor probabilidad de precipitación en buena parte del norte y centro de la Península. Parece apuntar, no sólo a inestabilidad convectiva en forma de chubascos en el interior, especial las zonas de montaña, sino también podría apuntar al paso de vaguadas de la circulación de latitudes medias también al norte, de forma que en el resto de Europa Occidental también hay una anomalía positiva. 

https://psl.noaa.gov/data/reanalysis/reanalysis.shtml


En línea con la anomalía de precipitación, cabría esperar que dada la época del año las temperaturas estuvieran mas bien por debajo de lo normal. Efectivamente, en la panoplia de años estudiados así ocurre como se ve abajo. He utilizado la temperatura en 850 Hpa, a unos 1500 metros sobre el nivel del mar aproximadamente. Parece que el patron circulatorio más probable es el de los oestes/noroestes en Europa Occidental, con predominio se sures sobre el Mediterráneo Central y parte de Europa Central. 




El patrón de presiones en superficies ratifica lo anteriormente dicho, con anomalías negativas dominando la zona del Atlántico mas cercana a Europa:





En otros escenarios no parece haber por el momento novedades: el monzón de la India progresa un poco más lentamente de lo normal:




Y en la zona africana del frente de convergencia intertropical, también la evolución parece desarrollarse conforme a la media:




viernes, 22 de mayo de 2026

A PROPÓSITO DEL SUPER EL NIÑO 2026 (1)

 

La inmediata gran ilusión de los emergencionistas se ampara en un fenomenal El Niño que influya decisivamente en el transcurso meteorológico de este verano


Según la NOAA, siempre ponderada, los modelos apuntan a una formación de El Niño el próximo mes, persistiendo durante el invierno de 2026-27 en el Hemisferio Norte. El evento, como tal, es casi seguro, pero hay mucha incertidumbre en su pico de mayor intensidad. Los El Niño mas fuertes del registro histórico se caracterizan por significativos acoplamientos océano-atmósfera durante el verano, y está por ver si esto ocurre este año. Los El Niño más fuertes no aseguran impactos fuertes, solo los hace mas probables.  Una vez formado continuará durante el próximo invierno muy probablemente.

https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc.shtml

Los eventos ENSO (El Niño Southern Oscillation) en su fase cálida ocurren, con diferentes intensidades, cada varios años en el Pacífico Ecuatorial. Suponen un cambio en las condiciones de temperatura del mar en sus capas más cercanas a la superficie, que sufren un claro calentamiento en la parte central y oriental de dicho mar. El acoplamiento con la atmósfera acaba perturbando la naturaleza de la circulación, sobre todo en las zonas cercanas al Pacífico, pero de una u otra forma también lo hacen a mayores distancias, por ejemplo, distorsionando las circulaciones monzónicas del planeta.

https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/precip/CWlink/MJO/enso.shtml





Las predicciones de los modelos se pueden seguir en:




El último El Niño ocurrió en 2023-24, aunque fue de intensidad moderada y rodeada antes y después de fases frías, también moderadas (La Niña). El de 2015-16 si fue de intensidad fuerte, alcanzando las anomalías calculadas por la NOAA casi 2,5ºC. Es conocida la eventual influencia en la ascendente temperatura general de la atmósfera planetaria. Lo más probable es que se produzca un repunte en ésta en los próximos meses. 




En sucesivos artículos iré haciendo un seguimiento tanto de la propia evolución de el fenómenos como de sus efectos meteorológicos y climáticos. En principio, he usado los datos brutos de temperatura de la zona 3,4 de ENSO para observar su evolución desde que hay datos. Dado que el fenómeno y sus efectos se describieron en los años sesenta del pasado siglo, la observación meteorológica de esta alejada zona marítima previa a esa fecha puede no haber sido muy precisa.
Bjerknes, J. (1969). Atmospheric teleconnections from the equatorial Pacific. Monthly Weather Review, 97(3), 163172. https://doi.org/10.1175/1520-0493(1969)097%3C0163:ATFTEP%3E2.3.CO;2

De esta forma he dispuesto la media anual de temperatura de esa zona con los datos oficiales. En tres cuarto de siglo sólo se percibe una subida de temperatura de medio grado aproximadamente, lo que no cuadra demasiado con las propias proyecciones del IPCC.




Más aún, desde 1976 hasta el presente, medio siglo, no se aprecia ninguna tendencia en la temperatura de esa zona. Esta ausencia de "reacción" de la zona al supuestamente catastrófico calentamiento global desconcierta a los expertos en el tema.



En cualquier caso, y a la espera de la manifestación del suceso, he representado la evolución mensual de la temperatura de los episodios El Niño más importantes desde 1950. Hasta ahora, como vemos, la de este año se sumerge en los valores propios de uno fuerte, pero no excepcional. Veremos.