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viernes, 2 de octubre de 2026

Cero huracanes atlánticos hasta la fecha

 Aunque las situaciones de El Niño no favorecen la presencia e intensidad de los huracanes atlánticos, la de este año podría batir récords


Estamos, principios de octubre, en plena temporada de huracanes atlánticos y este año parece que la temida presencia de los ciclones tropicales se resiste mucho, hasta batir sorprendentemente récords. Todos los años la cantinela recurrente versaba sobre los previsibles daños de los cada vez más frecuentes e intensos huracanes, realzados por el cambio climático. La realidad es que, comenzado el mes de octubre, y todavía para los próximos 7 días, no se espera la formación de huracanes: 0 huracanes desde el principio de la estación. 



Las previsiones estacionales oficiales del National Hurricane Center de la NOAA para este año, y actualizadas el 7 de agosto eran: de 7 a 13 tempestades tropicales con nombre, de 2 a 6 huracanes, de los cuales entre 0 y 2 serían huracanes de intensidad 4 o 5. Si esta quincena no aparece ningún huracán, y según las probabilidades históricas de ocurrencia, sería ya mas difícil que se formara alguno en lo que resta de estación.


El balance frente a lo normal a fecha de 30 de setiembre es la que represento abajo: ha habido 6 tormentas tropicales frente a las 8 que serían lo normal, y aún por debajo de las 7 a 13 esperadas por la predicción estacional y, como ya he dicho, ningún huracán. Se sabe que la influencia del fenómeno de El Niño no favorece ni la formación de las perturbaciones tropicales en el Atlántico ni su intensidad. 



Por el contrario, en el Pacífico Oriental el mismo fenómenos favorece la formación de los ciclones tropicales:


Con una perspectiva histórica, y tomando datos del National Hurricane Center, no ha habido ningún año desde el comienzo de la era de los satélites meteorológicos (1966) en el que haya habido 0 huracanes en la estación.




Hay una lista reconstruída, aunque de dudosa calidad, ya que es muy posible que muchos huracanes pudieron pasar desapercibidos antes de la era de los satélites, y que llega hasta nada menos que 1850. Lo interesante de esa lista es que tan solo hay 2 años en los que no se registró ningún huracán: 1907 y 1914. En cualquier caso sería un hito si se alcanzara el final de la estación con 0 huracanes.




domingo, 6 de septiembre de 2026

El Super El Niño 2026 (5): sus efectos en lluvias otoñales, vórtice polar y huracanes atlánticos

 Los El Niño intensos están asociados a mayores precipitaciones otoñales en España y menos huracanes atlánticos


Prosigue la evolución favorable a un evento de El Niño muy fuerte. Recordemos que este fenómeno se caracteriza por una sincronización de los movimientos atmosféricos y oceánicos en el Pacífico Central Ecuatorial, de forma que en las zonas más al este de dicho océano se produce una fuerte anomalía de la temperatura del agua de mar en superficie y a cierta profundidad. 

Esto tiene consecuencias en la circulación atmosférica, especialmente en las zonas cercanas al Pacífico e Índico, pero pueden extenderse más atenuadamente a casi todo el planeta. En general, con un retraso de unos dos meses, produce un aumento de las temperaturas atmosféricas.  Sus efectos se harán muy visibles los próximos otoño e invierno. https://www.cpc.ncep.noaa.gov/


La predicción oficial de la NOAA sigue insistiendo en un pico superior a los 2.5ºC de anomalía enla zona 3,4. Sería por alguna décima el evento más importante de los últimos 50 años, durante los que se ha mantenido un serio monitoreo de la zona. Los eventos anteriores se conocen por sus efectos más que por los datos propiamente científicos. 


Con el último dato de agosto parece confirmarse estas circunstancias, con valores superiores a la de eventos intensos desde 1981:


Y la medida de la temperatura global por medición de satélite ha alcanzado ya una anomalía de 0,68ºC, según la Universidad de Alabama:

https://www.drroyspencer.com/


También parece que otra consecuencia es el fortalecimiento durante este comienzo de otoño del vórtice polar estratosférico que, pasado el verano, se empieza a formar y fortalecerse por el contraste de masas de aire adyacentes latitudinalmente en las capas altas atmosféricas. En contraste con años anteriores, que comenzó muy débilmente, este años se ha iniciado con mucho vigor, Veremos que consecuencias puede tener en nuestras latitudes. 



En cuanto a la influencia en las condiciones meteorológicas en Europa debidas a un evento intenso, y aunque hay mucha controversia, si que parece hacer más probable en nuestras latitudes una circulación del oeste baja en latitud durante el otoño. Aunque todo esto hay con decirlo con todas las reservas. En principio, para este otoño, la predicción estacional del Centro Europeo parece apuntar a dicha situación:



También he punteado sobre un histograma meteorológico de precipitaciones otoñales en la España peninsular los años con eventos El Niño de cierta intensidad. Aunque el reciente de 2015 quedó por debajo de la media y el de 1991 en torno a la misma, el resto parecen indicar lo anteriormente expuesto. No obstante, una puntualización importante es que la mayor incidencia debería ser en las cuencas atlánticas de la Península.


En cuanto a la estación de huracanes en el Atlántico, ya se predijo por el Centro Nacional de Huracanes que este año la actividad y el número de ciclones sería inferior a la media debido al fenómeno de El Niño. A principios de setiembre se alcanza el momento álgido de la estación y no se ha registrado todavía ningún huracán, lo cual creo que constituye un récord histórico:



En cualquier caso, hasta ahora se han registrado 5 tormentas tropicales (7 sería lo normal), y ningún huracán o gran huracán (lo normal serían 2 huracanes y 1 gran huracán). Los países que están en su radio de acción tienen que estar bastante relajados. 




viernes, 21 de agosto de 2026

OBSERVATORIOS CHAPUCEROS (8): JÁTIVA

 El de Játiva es un buen ejemplo de mala instalación en las cercanías de fuentes de calor


El pasado 19 de agosto, el calor propio del verano unido al descenso catabático del aire produjo, que comprimió el aire, produjo un registro de temperatura en el observatorio de Játiva (Valencia) de 44,3ºC, máxima de ese día en toda España. Un análisis cercano de las cercanías del jardín meteorológico nos dan mas luz sobre la magnitud de la variables.




Játiva está cerca de la costa mediterránea de Valencia, pero tierra adentro, lo que continentaliza las medidas de temperatura:




El jardín meteorológico parece situarse en unas naves municipales de un polígono industrial de las afueras de la ciudad:






El jardín meteorológico está situado entre una carretera asfaltada y un aparcamiento/almacén, también asfaltado, y cerca de unas naves industriales. Es una situación típica de muchos observatorios oficiales. Habría que ver el tipo de garita que, en el caso de ser de los modernos, sumaría aún una "anomalía" antropogénica mas pronunciada. 





martes, 28 de julio de 2026

LOS DATOS OFICIALES Y LA CIENCIA CONTRADICEN LAS AFIRMACIONES POLÍTICAS Y LA INFORMACIÓN MEDIÁTICA SOBRE LOS INCENDIOS FORESTALES

 Los propios datos del Ministerio de Transición Ecológica y la química de la combustión contradicen la supuesta veracidad de que los presentes incendios forestales se deben al cambio climático


España tiene unos 28 millones de hectáreas de superficie forestal, lo que cubre el 55 % de su superficie. Forestal no supone que sea superficie de bosque, sino que incluye también matorrales y monte bajo. En total 28 millones de hectáreas, de las que son arbóreas unos 18,4 millones. Es el segundo país de la Unión Europea con más superficie forestal. Son 185.850 kilómetros cuadrados. 

Se atribuye al cambio climático la pujanza de los incendios de los últimos días en España basándose en las altas temperaturas, 4 o 5 grados por encima de los normal en verano. La realidad es que cada año se acumula una biomasa en cada hectárea forestal de 2 a 5 toneladas. Para que se inicie un incendio hace falta una ignición que es ajena a esos 4 o 5 grados. Una vez iniciado, el proceso de combustión implica temperaturas de 200 a 300ºC, y no se va a ver influenciado significativamente por unos pocos grados. La enorme cantidad de combustible acumulado hace el resto.

Hurgando entre los datos del Ministerio de Transición, he ido uniendo datos para completar la estadística. Hasta 2015 es muy clara la distinción entre superficies arboladas y desarboladas. Desde 2015, sin mucha aclaración, se incorpora la información de superficies herbáceas que se suman misteriosamente a superficie forestal. He completado los datos de 2026 hasta el 19 de julio, última actualización.

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/incendios-forestales/estadisticas-incendios.html


Empezaré con el número de siniestros: hay un aumento progresivo hasta los años 90 y principio del siglo XXI. Desde entonces hay una disminución clara:


En cuanto al desglose de las superficies quemadas, arboladas, desarboladas y totales, un histograma nos puede ayudar: hay una clara meseta en los años ochenta y noventa del pasado siglo. Desde entonces una tendencia a la disminución muy clara. Que los incendios del año 2025 y 2026 sean un cambio hacia valores de la superficie quemada desarbolada mas parecidos a los del final del siglo XX se verá. En la arbolada, nuestros mejores bosques, no parece existir.


Y ya una visión despejada del total: el año 2025 parece ser un cambio de tendencia, aunque no es significativo estadísticamente. En cualquier caso no hay ninguna razón para decir que nunca ha habido más incendios que ahora evidentemente. Los propios datos oficiales lo desmienten. Lo mismo ocurre con la atribución al cambio climático, como pasó con la DANA. Son forma de ocultación de las responsabilidades políticas en todo caso. 



Por cierto: si el responsable fuera el cambio climático, España carece de cualquier posibilidad de hacer nada aisladamente. China es responsable de la emisión del 32% del CO2 a la atmósfera. Los mismos políticos que achacan la culpa de los incendios al cambio climático parecen sentirse muy contentos de servir como "lobystas" de China en Europa. Vaya jeta.






jueves, 16 de julio de 2026

EL SUPER EL NIÑO 2026 (4): PROGRESA ADECUADAMENTE

 Hasta junio las expectativas sobre un El Niño fuerte se están cumpliendo con creces



La comparativa con los anteriores registros de El Niño intensos que se conocen desde que hay datos más precisos (1957, 1972, 1982, 1991, 1997, 2002, 2015 y 2023) nos informan sobre la evolución del evento. En concreto, la temperatura en la zona 3,4 del Pacífico Central (5ºN-5ºS/120-165W) ha alcanzado para el mes de junio el máximo de todos los eventos, tal vez preludiando un fenómeno muy intenso.

La evolución estándar de un evento de este tipo supone alcanzar un máximo de la temperatura en esa zona al principio del verano, relajándose los meses siguiente y alcanzando un nuevo máximo en noviembre. Sus efectos en la meteorología, que afecta sobre todo a las cuencas pacíficas e índicas, se irán notando dependiendo de la estación del año y del lugar geográfico involucrado.



Según el International Research Institute for Climate and Society de la Columbia Climate School, las proyecciones de anomalías para los próximos meses se esperan que alcancen valores muy altos. Estos últimos meses además las anomalías observadas han sido superiores a la media de las previstas por los modelos.

https://iri.columbia.edu/our-expertise/climate/forecasts/enso/current/

Lo mas significativo sinópticamente es la persistencia de un domo de altas presiones sobre el Mediterráneo Occidental. Una situación local generada por los patrones meteorológicos, nada que ver con el cambio climático.


Como suele ser habitual en situaciones de El Niño fuerte, las circulaciones monzónicas que llevan precipitaciones al norte en verano en las zonas tropicales se debilitan de alguna forma, con migraciones debilitadas hacia el norte. 

En concreto en el centro de África, durante la decena del 1 al 10 de julio la posición del frente intertropical en África cambió al suroeste en toda su línea. En su zona oeste (Senegal, Malí, etc) está situada en los 17.1ºN, 0.9 grados al sur de lo normal. En el este (Sudán, Etiopía,…) en 14.2ºN, 1.2º al sur de lo normal. Parece que evento El Niño está, como en la sur de Asia, inhibiendo el avance hacia el norte del monzón. 


En cuanto al importantísimo monzón de la India, que riega la agricultura de más de 1000 millones de personas también se están registrando hasta ahora precipitaciones algo más del 20% por debajo de lo normal.
Hablando ya en general los mayores efectos están por venir.






jueves, 9 de julio de 2026

OBSERVATORIOS CHAPUCEROS (7): TOLEDO

 Desde 1982 continúa la observaciones de Toledo capital y habilitado como un empedrado "jardín japonés" desde 2016


El observatorio de Toledo ciudad fue un clásico, con datos desde 1920 a 1982, y con su presencia en el centro de la ciudad. Es evidente que sufrió los típicos problemas de influencia de la isla térmica urbana que inhabilitan la precisión de los datos de temperatura. Decía Camilo José Cela en uno de sus libros que en Toledo, en agosto, se podían freír huevos sobre las piedras. Eso en casi toda España no ha cambiado, evidentemente.

Aprovechando las instalaciones del IGN, con buen criterio, se situó el nuevo observatorio en las afueras de la ciudad de Toledo el nuevo observatorio. Como se ve en la foto, bien fuera de las influencia de la isla térmica.


Y sólo la presencia de una carretera:

En un acercamiento se empieza a apreciar que el jardín meteorológico es de un extraño color blanco. Ninguna presencia de césped o algo parecido que entre dentro de las normas de la Organización Meteorológica Mundial.


En realidad el jardín meteorológico consiste en un sembrado de piedras blancas. Eso es un perfecto concentrador del calor en los meses cálidos, induciendo temperaturas a metro y medio del suelo mucho mayores que si fuera un suelo de césped.

¿Cuándo se produjo el sembrado de piedras? Parece ser que eso ocurrió entre 2016 y 2017. En la bonita presentación de AEMET de los datos de mes de julio, día a día, desde 1982 se aprecia con exactitud la influencia de dicho sembrado a partir de esa fecha, seguramente mezclado con otras circunstancias como el cambio de sensores a resistencia de platino o de garitas, de grandes a pequeñas.

Y por supuesto la influencia en el resgistro de las máximas: el récord de la máxima del 13 de agosto de 2021, con 44,2ºC, y del mes de media más alta, julio de 2022:


Para más información sobre los problemas de la observación de las temperaturas, y especialmente las de verano de zonas cálidas se pueden repasar los siguiente artículos:


sábado, 27 de junio de 2026

EL SUPER EL NIÑO 2026 Y SUS POSIBLES EFECTOS SOBRE LOS PATRONES METEOROLÓGICOS MUNDIALES (3)

 Los episodios meteorológicos son difíciles de relacionar con el contexto general del comportamiento climático y proclives a ser interpretados en forma "cherry picking"


El episodio de calor intenso que afecta a Europa Occidental está generando la típica reacción de alarmismo mediático propio de cada verano. A la opinión pública es fácil de engañarla dado que su interpretación técnica está, lógicamente, fuera del alcance del conocimiento general. 

Se atribuye, por supuesto, al cambio climático, impulsando políticas que destruyen las economías europeas y favoreciendo "casualmente" a China, gran quemador de carbón, e indirectamente a las actividades propias  de nuestros lobbyes políticos autóctonos al servicio de esa tiranía, y de cuyas actividades estamos advirtiendo poco a poco . 

En el contexto sinóptico, la burbuja de aire cálido empujada por una depresión situada al sur es una situación típica en las cercanías de la Península Ibérica. Como se ve en las mismas latitudes, es una situación bastante excéntrica:



Debido a la enérgica evolución de El Niño 2026 las temperaturas a nivel mundial han sufrido un repunte que se espera continúe los próximos meses. Como ya he comentado, cabe esperar importantes perturbaciones en los comportamientos de gran escala de la atmósfera.




Lo que llama la atención estas semanas finales de junio y, previsiblemente, las primeras de julio, son los patrones sinópticos en ambos polos, que pueden tener relación con la situación de El Niño. En concreto parecen estar favorecidos patrones de presión negativas en las cercanías de dichos extremos del planeta en correspondencia con anomalías de presión positiva en latitudes más altas:


Esos patrones se mantendrán posiblemente hasta la segunda semana de julio tanto en el  Ártico, como en el Antártico:







Esto se manifiesta en forma de índices: el AAO (Antarctic Oscillation) como en la AO (Artic Oscillation), cuyos valores positivos persistentes están relacionados con esas anomálías de presión:
El Polo Sur está en su estación invernal al contrario que el Polo Norte, además de que sus configuraciones geográficas son inversas: tierra rodeada de océanos en el primer caso y al contrario en el segundo. No obstante las configuraciones parecen estar afectando positivamente a la extensión del hielo marino, que parte de valores bajos. En el caso de hielo sumado en ambos hemisferios se observa una recuperación:




En concreto, el hielo en el Ártico parece normalizarse con respecto a años anteriores:






Y en cuanto al hielo antártico prosigue la lenta recuperación tras el mínimo posterior a la explosión del Hunga Tonga, quién sabe: