Translate

martes, 13 de julio de 2021

CAMINO DE LOS RÉCORDS DE TEMPERATURA

 Los climatistas no deben de perder la esperanza: los sistemas de observación generarán nuevos récords de temperatura, aunque no tengan nada que ver con el calentamiento global

En 3 entradas del blog (Olas de calor y termómetros desaforados 1, 2 y 3) ya he comentado prolijamente algunos de los importantes matices que hay que sopesar para valorar la medida científica de las temperaturas ambientes de uso climático. Aunque parece otra cosa, la medición precisa de la temperatura del aire no es algo obvio y pequeños cambios en las condiciones de observación suponen importantes diferencias.

El ambiente climatista afirmacionista se vio muy animado hace días por los valores desmesurados de la temperatura alcanzado en un área relativamente limitada de Canadá y Estados Unidos. Incluso se acuñó el ominoso término "domo de calor" para una situación natural de compresión del aire por el descenso de masas de aire unido a un efecto catatabático de montaña. El observatorio de Lytton, rodeado de montañas como se ve en la foto, se convirtió en una referencia esos días. Obsérvese el uso de una pequeña garita para acoger el sensor de temperatura.




Hasta hace unos 10 años las medidas se efectuaban en todo el mundo en condiciones parecidas a las de la imagen de abajo. Una gran garita (llamada de Stevenson) de madera acogía a diversos instrumentos, entre ellos termómetros de columna seco, húmedo, máxima y mínima. Stevenson, su diseñador, fue el padre del novelista. Antes hubo otros diseños pero este se impuso al principio del siglo XX por lo que en su tamaño grande tuvo mucho recorrido.


Este diseño necesitaba mucha atención de personal, el trabajo propio del Observador de no hace tantos años. Pero comenzando en los años ochenta hubo una serie de transformaciones técnicas que favorecieron el uso de otros sensores, instrumentos y garitas, pudiendo automatizarse y digitalizarse casi todas las observaciones. También se podía disminuir el tamaño de las garitas. También existen otros diseños aún más recogidos. Durante años se ha ido sustituyendo la medida de las temperaturas con el sensor moderno. En España eso fue ocurriendo básicamente desde los años noventa.

En cuanto a la medida de temperatura ambiente el cambio de un sistema a otro, con la ventaja evidente de dimensiones, se puede ver en la comparativa siguiente:



La diferencia básica entre los termómetros antiguos de columna y los sensores modernos (de resistencia) consiste en una mayor inercia de los primeros en los cambios de temperatura por lo que, aunque la precisión instrumental de la medida de ambos es aceptable, tiende a favorecer que el sensor moderno estime mayores los extremos, tanto los de máxima como los de mínima. La media no sufre mucho por eso pero en condiciones tan cálidas como las del verano de buena parte de España las diferencias entre un sensor y otro en los extremos puede ser de varias décimas. 

En el trabajo presentado en el International Journal of Climatology de 2015 Impact of two different size Stevenson screens on air temperature measured de Buisan et al. se pudo comprobar de forma precisa la naturaleza del sesgo de las actuales garitas. Calamocha desde luego no es el observatorio más cálido de España por lo que cabe sospechar que en los climas mas calurosos del sur de España, especialmente en verano, los sesgos pueden ser espectaculares. En este caso se llegó a detectar un sesgo en la máxima de verano (julio) de hasta 1,7ºC. Hay que tener en cuenta que Calamocha tiene unas temperaturas media de las máximas de julio de 31ºC. ¿Qué pasaría si se hiciera en observatorios con valores 3,4 o 5 grados más?

En España se han ido sustituyendo las antiguas y potentes garitas grandes por otras pequeñas desde hace unos 10 o 15 años. Con estos cambios de método de observación es fácil que bajo estas condiciones en muchos observatorios donde no haya habido ya máximas de récord recientemente se alcancen valores de unos 2,5ºC superiores a los registrados antiguamente. 

En Montoro hoy, 13 de julio, hace 4 años se batió el récord de temperatura con 47,3ºC. En este caso, como en todos,  además de la combinación de garita pequeña y sensor moderno hay que tener en cuenta la naturaleza del entorno y el estado de conservación de la garita. Una garita ennegrecida, como es el caso, y rodeada de materiales y terrenos que actúan como acumuladores de calor (asfalto y edificios) seguro que contribuyó al resultado. Capítulo aparte merece en muchos casos el hecho de que los observatorios de mas larga trayectoria hayan quedado contaminados por los efectos de isla térmica urbana.



miércoles, 19 de mayo de 2021

CÓMO SE FALSEAN LAS ESTADÍSTICAS MEDIOAMBIENTALES

 De como el manoseo de la Estadística engendra consecuencias insospechadas


De la página web: 

https://judithcurry.com/


S. Stanley Young and Warren Kindzierski han completado un estudio para la National Association of Scholars que ponen al descubierto las erróneas prácticas estadísticas usadas en el campo de la epidemiología medioambiental. Pone el foco sobre todo en los estudios de los efectos sobre la salud de las partículas en suspensión PM2.5 que son más frecuentes en grandes ciudades o en invasiones de polvo en suspensión. Estos estudios acaban apoyando políticas de intervención en las regulaciones con importantes consecuencias sociales y económicas.

Young SS, Kindzierski W, Randall D. 2021. Shifting Sands: Unsound Science and Unsafe Regulation. Keeping Count of Government Science: P-Value Plotting, P-Hacking, and PM2.5 Regulation. National Association of Scholars, New York, NY. https://www.nas.org/reports/shifting-sands

Este estudio encontró pruebas de que las conclusiones de que las partículas PM2.5 incrementan la mortalidad, ataques al corazón y asma están afectadas por malas prácticas estadísticas. Estas prácticas hacen dudosas las investigaciones y favorecen a las falsas hipótesis.

Un camino para sesgar las conclusiones es estimar el número de tests estadísticos en un estudio. Hoy en día es muy fácil para los investigadores llevar a cabo un gran número de tests estadísticos y usar diferentes modelos estadísticos y series de datos observacionales. Los investigadores luego seleccionan (a su gusto) una porción de los tests y modelos cuyos resultados se ajustan a una determinada narrativa.

Una forma sencilla de poner en evidencia estos métodos es contando. Los autores estimaron el número de hipótesis estadísticas ejecutadas en 70 estudios publicados que determinan efectos en la salud de las PM2.5. El número medio de tests ejecutados en cada estudio fue de unos 13.000.

Los epidemiólogos usan como criterios de decisión conceptos como el índice de confianza  (p-valor< 0.05) para justificar un efecto significativo de las partículas PM2.5 en la salud en un test estadístico. No obstante para cualquier número dado de tests estadísticos realizados sobre el mismo grupo de datos, cabe esperar que el 5% den un significativo, aunque falso, resultado.  Un estudio con 13.000 tests estadísticos podría llegar a tener 650 resultados significativos estadísticamente, pero falsos. 

Con la ventaja de las programaciones estadísticas avanzadas de las que se disponen hoy, los epidemiólogos pueden fácilmente llevar a cabo esta gran cantidad o incluso más tests estadísticos con una muestra de datos observacionales. Luego pueden elegir 10 o 20 de los mas interesantes hallazgos y publicar un estudio, con conclusiones que muy probablemente sean falsas y no replicables.

Los autores utilizaron un método para diagnosticar las tres posibles formas de manipulación de un estudios que son:

  1. Sesgo de la publicación: solo se publican los resultados si muestran asociaciones significativas
  2.  p-manipulación: es reanalizar los datos en muchas formas diferentes hasta llegar a un resultado deseado.
  3.  Hipotetizar después de resultados conocidos: es usar los datos para generar una hipótesis y fingir que la hipótesis fue hecha antes.

 Es tradicional en epidemiología usar intervalos de confianza en vez de p-valores de un test de hipótesis para demostrar significancia estadística. Como tanto los intervalos de confianza como los p-valores se construyen con los mismos datos son intercambiables, y uno puedes ser calculado con el otro.  

Luego calcularon los p-valores a partir de los intervalos de confianza de los datos de los estudios de meta-análisis que suponen que las PM2.5 tienen efectos en la salud. Un meta-análisis es un procedimiento sistemático para combinar estadísticamente datos de muchos estudios que ponen su objetivo en los mismo. Usaron estudios que ponen la diana en que PM2.5 causa aumento de la mortalidad, ataques al corazón o asma.

Luego usaron una sencillo método estadístico, el ploteo del p-valor, para diagnosticar el posible sesgo en la investigación. En  concreto, después de calcular los p-valores con los intervalos de confianza, plotearon la distribución ordenada de los mismos.  El ploteo del p-valor nos permite examinar la hipótesis de que un factor A causa un resultado B usando datos combinados de un buen número de estudios observacionales.

Por ejemplo, como se muestra abajo para el caso entre la relación del tabaco con un tipo de cáncer, con la mayor parte de los p-valores pequeños (menos de 0,05), nos prueba que hay un efecto real, sostenido estadísticamente. 



Sin embargo, en el siguiente gráfico, elaborado con 29 estudios, la evidente bilinearidad, con clara división en dos líneas,  nos muestra que solo 12 de ellos muestran una relación causa-efecto. La bilinearidad evidencia el sesgo, manipulación del p-valor y/o la hipotetización después de resultados conocidos. 






Este resultado evidencia que los estudios sobre las PM2.5 (y otros componentes de la calidad del aire) y sus efectos sobre la mortalidad, ataques al corazón y asma está afectada por practicas estadísticas poco fiables.


miércoles, 28 de abril de 2021

POR QUÉ LA CONTAMINACIÓN EN MADRID NO ES UN PROBLEMA

 Las noticias sobre la contaminación en Madrid suelen estar impregnadas de alarmismo barato


Las noticias relacionadas con la polución atmosférica son paradigmáticas del crecientes alarmismo medioambiental,  aunque casi siempre en un escalón inferior a las del calentamiento global. El público muchas veces no distingue la diferencia entre ambas y se cargan las tintas sobre su peligrosidad sobre la salud humana, aunque un análisis objetivo del problema deja claro que en países como España la contaminación atmosférica no es un problema del que preocuparse. En cualquier caso, la conjunción de intereses de chiringuitos progres, activistas políticos y medios de comunicación, generan abundante alarma social con fines ideológicos. 

Uno de los chiringuitos medioambientales, en el que pastan por cierto políticos en el "retiro" como Leire Pajín, es el Instituto de Salud Global de Barcelona. Pajín figura como Directora de Desarrollo Global del mismo, y aunque fue ministra de Sanidad, su formación académica es de socióloga. El invento está financiado por la Generalidad de Cataluña, la Caixa y el Ministerio de Asuntos Exteriores, y este apoyo nos da información sobre cual pueden ser sus conclusiones finales en relación a Madrid. 



Este Instituto ha publicado un estudio cuyos resultados, disponibles online en: https://isglobalranking.org/, han tenido una gran repercusión en los medios de comunicación. El estudio al que hacemos referencia versa sobre los efectos en la salud de dos contaminantes el dióxido de nitrógeno (NO2) y el material particulado fino (es decir el conjunto de partículas de diámetro inferior a 2.5μm PM2.5 suspendidas en el aire). En el mismo se calcula, para diversas ciudades de 31 países europeos, el número de fallecimientos que ocasionaría el dióxido de nitrógeno y el material particulado fino. Ricardo Torrijo y yo hemos hecho el análisis crítico del problema que se puede consultar en:

https://www.researchgate.net/publication/350838009_Analisis_critico_de_la_mortalidad_asociada_a_la_polucion_atmosferica_en_la_ciudad_de_Madrid_en_relacion_al_reciente_informe_del_Instituto_de_Salud_Global_de_Barcelona/link/607bec2c907dcf667ba8b8f8/download

Conclusiones

-La ciudad de Madrid destaca a nivel europeo por sus bajos niveles de material particulado fino, siendo de las pocas grandes capitales que cumple con los estrictos límites medios anuales que establece la OMS. Por otro lado, Madrid también destaca por sus elevados niveles medios anuales de dióxido de nitrógeno. Aunque no se supera la media anual que recomienda la OMS, aunque todavía, aunque cada vez menos frecuentemente, se producen algún episodio.

-Tiene poca relevancia que según el Instituto de Salud Global la mortalidad evitable causada por el NO2 en Madrid, respecto al cumplimiento de los niveles que establece como referencia la OMS, sean mayores que en otras ciudades europeas incluidas en la investigación, ya que dicha cifra no llega al 10% de las muertes totales que ocasionaría dicho contaminante en la capital. 

-En este punto hay que matizar que es difícil calibrar el peso del dióxido de nitrógeno en la mortalidad con relación al del material particulado fino. El Instituto de Salud Global usa el truco de ponderar con el 75% al NO2, con lo que se maximiza la mortalidad en Madrid, mientras que la Agencia Europea de Medio Ambiente sería en torno al 25% y la Organización Mundial de la Salud recomienda no evaluar la mortalidad a partir del dióxido de nitrógeno.

-Si se utiliza, como debe ser, el cálculo de la Agencia Europea de Medio Ambiente y como Madrid destaca por sus bajos niveles de material particulado y sus altos niveles de dióxido de nitrógeno en comparación con otros países europeos, nuestra capital ocupa un lugar muy discreto en el ránking contaminador. Y si se usa solo el material particulado como recomienda la OMS Madrid estará entre las ciudades europeas con menor número de muertes asociadas a la contaminación.



 -Los niveles de NO2 en Madrid están directamente relacionados con el tráfico. Con las mejoras en las emisiones de la flota de vehículos que traen las nuevas reglamentaciones, es de esperar que sigan disminuyendo como lo han hecho en los últimos años dichos niveles de NO2.  Debido a estos motivos, creemos que la superación de los límites horarios o anuales, que establece la OMS, pasará a ser un hito altamente improbable en la capital y ligado solo a situaciones de excepcional estabilidad y falta de ventilación atmosférica. Sin embargo, en otras zonas Europa con problemas mucho más graves asociados al material particulado, la reducción puede ser más costosa, ya que es un contaminante con mucho más tiempo de vida, que atraviesa fronteras y está asociado a la gran concentración urbana e industrial de las regiones más densas del continente.


viernes, 26 de febrero de 2021

0,036ºC DE CALENTAMIENTO OCEÁNICO EN 70 AÑOS


En los cálculos del calentamiento global se obvia la gran capacidad calorífica de los océanos, 1000 veces superior a la de la atmósfera terrestre


Cuando se habla de calentamiento global generalmente se dirige la atención directamente al océano atmosférico en el que vivimos sumidos, pero no al mucho más importante y significativo océano acuático, que ocupa el 71% de la superficie terrestre. Me ha llamado mucho la atención el gráfico catastrofista publicado por la agencia norteamericana NOAA, siempre en colores subidos, con una críptica, para los no habituados a las magnitudes físicas, ponderación del efecto del calentamiento global en megajulios. Basta unos sencillos cálculos para desvelar cual es el significado real de este apocalíptico gráfico.

https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-ocean-heat-content


Primero, unos breves apuntes sobre la naturaleza física comparada de ambos fluidos, y que se suele olvidar. La capacidad calorífica (por unidad de masa) del agua es muy superior a la del aire y además la masa oceánica es muy superior a la atmosférica. El segundo importante dato es que la temperatura media de los océanos es de unos 4ºC (el equivalente al interior de un frigorífico). Seguramente esto es explicable porque en su masa se guarda la “memoria” del último millón de años de glaciación. Por otra parte su profundidad media es de unos 3900 metros.




Como se ve el calor específico del agua es más de 4 veces mayor que el del aire, y su masa 266 veces mayor que la del aire. Es decir la capacidad calorífica de la masa oceánica es 1000 veces mayor que la de la masa total atmosférica. Como afirma la agencia meteorológica americana NOAA, los océanos han ingresado desde los años 50 del pasado siglo 20x10^22 julios. Estos cálculos, como tantos cálculos que se hacen de este tipo, son de por sí harto dudosos en cualquier caso. 

El incremento de temperatura de cualquier masa física es directamente proporcional a la energía calorífica que se añade e inversamente proporcional a su calor específico y a su masa:

T2-T1 = Q/M x calor específico = 20x10^22/13,32x10^20 x 4182 =


                                        0,0359 ºC 

Es decir, en 70 años, y si hacemos caso a los propios datos que alimentan la maquinaria científico/activista del calentamiento global, el incremento de temperatura de los fluidos que envuelven nuestro planeta equivale a unos espectaculares 36 milésimas de grado. Con este ridículo dato se pretende cambiar "los modos mundiales de producción y consumo".


FUENTES

6.2 Temperature – Introduction to Oceanography (pressbooks.pub)

https://aemetblog.es/2016/03/14/cual-es-la-masa-de-la-atmosfera/


domingo, 17 de enero de 2021

¿ESTÁ FUERA DE CONTEXTO LA TEMPESTAD DE NIEVE FILOMENA ?

 La magnitud de la intensidad de la tempestad de nieve en Madrid es parangonable a las de la Pequeña Edad de Hielo


Han dejado un tanto estupefacta a la parroquia, incluida la meteorológica, los efectos de la tempestad de nieve Filomena cuando en ningún caso se recuerda ni se contaba con un evento meteorológico tan extraordinario. Seguramente esta es una de las razones por las que se ha reaccionado tan lenta e ineficientemente para luchar contra sus efectos. 

Tanto en el momento que se estaba produciendo como posteriormente, el contexto sinóptico sobre el que se desarrollaba no han parecido en ningún caso extraordinario. Las típicas nevadas abundantes de la meseta sur se producen en el choque de una masa de aire fría del norte con otra húmeda y templada de procedencia atlántica. En cualquier caso, las razones por las que se han sido las precipitaciones generosas tal vez tengan que ver con que la procedencia de las masas de aire sean más humedas de las habituales en estos casos: de origen ártico marítimo la primera y del Atlántico centro-sur la otra.

En cuanto a las temperaturas, con datos del sondeo de Barajas en el nivel 850 hpa, oscilaron entreo los -2ºC en plena nevada y los -4ºC al principio y final del episodio, valores propios de estas situaciones.





Se habla en los medios de que esta nevada ha alcanzado la magnitud mayor desde 1971, 1950 o incluso 1904. Afortunadamente hay abundante información tanto de datos meteorológicos oficiales como información periodística para encajar esta nevada en el contexto histórico de casi los últimos dos siglos y compararla con sus predecesoras.

En el Observatorio de El Retiro hay registros diarios desde 1904. Anteriormente a esa fecha ya había una red de Observatorios (algo más de 20) en toda España que desde 1860 enviaban por telégrafo datos meteorológicos diarios elementales que se centralizaban en el Observatorio Astronómico y posteriormente en el Meteorológico del mismo Retiro. 

Afortunadamente se ha medido la nieve desde que hay observatorios oficiales con pluviómetros, de modo que los datos son homogéneos en el tiempo, aunque no precisos. Somos conscientes de las limitaciones de estimar la nieve con pluviómetros, ya que en presencia de viento se produce una importante subestimación. Según Buisan et al. (2007) “resultados preliminares indican que a velocidades del viento no muy elevadas, del orden de 2 m/s, un pluviómetro operativo sin ningún tipo de protección infraestima aproximadamente la precipitación en forma de nieve en un 30% mientras que a 4 m/s lo hace en más un 50% siendo estos valores incluso mayores para temperaturas por debajo de −2 °C y velocidades del viento más elevadas”. 

A pesar de ello partir de los datos de precipitación es un buen punto de partida para una valoración cualitativa de episodios pasados. Empezando por las fechas más reciente, se habla de la nevada de 2009. Hay que aclarar que son medidas de precipitación, no de espesor de nieve que habría que valorar. El registro de nieve con datos más abultados es el de 1 de febrero, con 16,7 mm de nieve, muy alejado de los datos de la nevada 2021. Además los espesores registrados a las que se ha tenido acceso daban valores muy inferiores a los del episodio actual.

  • El 29 de diciembre de 1999, se registraron 21,1mm en forma de nieve
  • El 16, 17 y 18 de febrero de 1991 se sumaron precipitaciones en forma de nieve de 38,0mm.
  • El 27 y 28 de febrero de 1984 se sumaron 36,9mm.
  • El 28 y  29 de diciembre de 1977 cayeron 34,9 mm.
  • El 15 de diciembre de 1975: 27,7 mm.
  • El 24 de diciembre de 1973: 22,8mm.
  • Se habla de marzo del 1971 pero el día de más precipitación de nieve ese año fue el 29 diciembre con 43,7 mm, cerca pero aún inferior.
  • El 7 de diciembre de 1965 cayeron 22,5 mm.
  • El 7 de diciembre de 1960: 23,2mm.
  • Durante la guerra civil 1936-1939 hay lagunas en los datos.
  • El 27 de enero de 1933 se registraron 22 mm, algo que no es indicativo de grandes cantidades.

·       Hay que remontarse a febrero de 1924 en el que durante 4 días, del 17 al 21, se sumaron 57,9 mm en forma de nieve y lluvia, por lo que cabe suponer una acumulación inferior, ya que durante estos días de precipitación las máximas estuvieron entre 3 y 5 grados por lo que el espesor no debió ser ni parecido al de los últimos episodios.

 LA NEVADA MÁS COMENTADA: 6 DE DICIEMBRE DE 1950

Entre las nevadas más comentadas se cita a esta de finales del 1950. Se registraron como caída en forma de nieve entre los días 4,5 y 6 de diciembre un total de 52,4, algo mayor que Filomena, pero repartida en 3 días con horas sin precipitación al final del día 5. Al consultar el boletín de esos días se demuestra que la precipitación de los días 4 y 5 de diciembre fue en forma de lluvia. Según el boletín diario la precipitación en forma de nieve empieza al final del día 5 y durante las siguientes 24 horas caen 37 mm, por lo que es abundante pero es razonable pensar en base a esto que en esta nevada el espesor sobre el suelo queda lejos de la nevada de enero de 2021. 

LA FAMOSA NEVADA DE 1904

 Buceando en los boletines diarios de noviembre de 1904, se observa que el día 26 debieron caer unos 17cm de nieve, pero la lluvia posterior los debió fundir. En el boletín de observaciones del día 30, se aprecia que,  el día anterior, se registró una precipitación en forma de nieve de 45,3 mm, algo por debajo de la actual. 

En el boletín del 1 de diciembre se registra que el día 30 se sumaron otros 8 mm de precipitación en forma de nieve. Es decir en total cayeron en dos días 53,3 mm de precipitación en forma de nieve.  En el cuaderno de observaciones del Observatorio se habla de un espesor que llego a los 40cm, según el cuaderno de Observaciones Meteorológicas del Observatorio de Madrid, elaborado por el Observatorio Astronómico de Madrid, que por aquel entonces tenía asignadas labores de observación meteorológica. 



Teniendo en cuenta el día de la nevada  se cifro en la capital viento de fuerza 6, y que el recorrido del viento del mismo observatorio muestra que fue un día ventoso, este motivo debió a su vez provocar la formación de ventisqueros. Esto pudo dar lugar a que algunos espesores que se cuentan en ciertas crónicas de 1 metro de espesor no fueran realistas. 


Boletín diario del Instituto Central Meteorológico del 30 de noviembre de 1904. Fuente: Archivo de boletines de AEMET disponible en la Biblioteca digital del repositorio ARCIMIS. http://hdl.handle.net/20.500.11765/6290


Además, hay que tener en cuenta que, a diferencia de la actualidad, El Retiro se encontraba a las afueras de la capital (el contiguo barrio de Moratalaz se construyó y urbanizó a finales de los años 50), por lo que la ausencia de efecto urbano, que, aunque entonces debía ser menos acusado, posiblemente favoreciera que cuajara antes la nieve que en la ciudad. Máxime teniendo en cuenta que la nevada se produjo con temperaturas relativamente suaves. Todo ello nos induce a pensar, a falta de otras informaciones de espesor en otros puntos de la ciudad de Madrid, que el episodio de noviembre de 1904 fue de un rango igual de significativo que el de comienzos de enero de 2021.


VIAJEMOS EN EL TIEMPO: 24 DE NOVIEMBRE DE 1862

Con anterioridad a 1904 también fue famosa la nevada de noviembre de 1862. Ese día, y según los datos del Observatorio de Madrid, se registraron 50 mm de precipitación en forma de nieve, con temperaturas máximas y mínimas ligeramente por encima de los 0ºC, por lo que se resentiría la acumulación. No obstante se puede calificar de situación parecida a la presente. En el mismo número se cita que no se había registrado una nevada similar desde 1847. Esto último indica que en el siglo XIX se consideraba como muy rara una nevada de esa magnitud. En conclusión la nevada que hemos vivido en este principio de 2021 es comparable en magnitud a las que se producían en la llamada Pequeña Edad de Hielo, anteriores a 1850.

La Gaceta de Madrid correspondiente al número 329, de fecha 25 de noviembre de 1862 https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1862/329/A00004-00004.pdf


sábado, 26 de diciembre de 2020

LA ANTÁRTIDA FUE MÁS CÁLIDA EN EL PASADO

 Los lugares de anidamiento abandonados de los pingüinos en la Antártida nos dan información sobre períodos más cálidos que el actual



FUENTES: https://pubs.geoscienceworld.org/gsa/geology/article/doi/10.1130/G48230.1/590932/Ancient-Adelie-penguin-colony-revealed-by-snowmelt

https://www.geosociety.org/GSA/News/pr/2020/20-26.aspx



Se ha conocido la existencia de una antigua colonia de pingüino de Adelaida al producirse un deshielo en cabo Irízar, en el Mar de Ross, masa de agua que baña el la costa del continente Antártico. El investigador Steven Emslie se sorprendió al encontrar en un rocoso cabo del Mar de Ross restos de pingüinos de Adelaida que, pese a su aspecto antiguo, parecían recientemente depositados.  

La mayor parte de ellos eran pollos que suelen morir en grandes cantidades en esas colonias, acumulándose. Lo misterioso del hallazgo es que no se tiene constancia de ninguna colonia de pingüinos en estos parajes desde que los primeros exploradores (Robert Falcon Scott) llegaran al Mar de Ross en 1901-1903.

Emslie encontró abundantes huesos de cría de pingüino esparcidos sobre la superficie, junto con manchas de excrementos (guano) lo que implicaba un reciente uso del sitio, lo que parecía imposible. El y sus colegas recogieron algunos de estos restos para su posterior análisis y datación por radiocarbono para intentar desentrañar el misterio.

También se encontraron pequeños montículos de guijarros que se identificaron como antiguos nidos de dichos pingüinos acumulados por esas aves para construirlos. La excavación con métodos arqueológicos de estos nidos recobraron una mezcla de restos de pingüinos que suponían la existencia de múltiples períodos de ocupación y abandono de este cabo en el plazo de miles de años. Evidentemente esto nos da una mapa cronológico de los cambios de las condiciones climáticas en esa zona.

Los análisis, publicados por Emslie en un artículo recientemente publicado en la revista Geology, indican al menos tres períodos de ocupación del cabo por pingüinos, el último hace unos 800 años. Cuando acabó esa ocupación seguramente debido al comienzo de la llamada Pequeña Edad de Hielo los restos fueron cubiertos por nieve y hielo y preservados hasta el reciente descubrimiento.

El mar de Ross es uno de los más productivos ecosistemas marinos en los mares del Sur y sostienen casi 1 millón de parejas reproductoras de pingüinos de Adelaida. Hay también registros de colonias abandonadas desde el último máximo glacial (hace 45000 años) pasando por el Holoceno (los últimos 12000 años) hasta el presente. Seguramente debido al reciente calentamiento, en enero de 2016 aparecieron resto de huesos y plumas que fueron datados por radiocarbono. 

En resumen se encontraron 3 períodos claros de ocupación empezando por los 5000 años antes del presente y la última hace 800 años. Además, un incremento de los valores del isótopo de carbono 13 indican un período de incremento de la productividad marina durante el “óptimo” del pingüino, entre 2000 y 4000 años antes del presente.

En conclusión, casi cada descubrimiento paleoclimático nos señala la enorme variabilidad climática natural del Sistema Climático, variabilidad natural que por su propia dinámica pone en duda los efectos catastróficos de la acción humana sobre el Clima terrestre.

 

viernes, 2 de octubre de 2020

¿ENFRIARÁ LA NIÑA 2020 EL INVIERNO EUROPEO?

 

Aunque la influencia del fenómeno de El Niño/La Niña sobre nuestro continente no es evidente si que tiene un efecto general a escala global


Aunque hablar de el fenómeno de El Niño/La Niña no está de "moda", seguramente porque estos eventos está vinculados exclusivamente a la variabilidad climática, el mismo sigue ejerciendo su influencia en las oscilaciones de temperatura mundial. Bajo estas premisas resumiré que la emersión de agua cálida/fría en la inmensidad del Pacífico Ecuatorial genera cambios de circulación general atmosférica que afectan a todo el planeta, cambios que solo son superados por los propios cambios estacionales. 

Como se intuye en la imagen de abajo estamos entrando en una fase fría del fenómeno (La Niña) y cabe preguntarse en qué medida puede hacer más o menos riguroso el próximo invierno en nuestras latitudes.


Por cierto, el panel de expertos que predicen estos eventos estában confusos dado que estadísticamente no se han dado hasta ahora un La Niña partiendo de condiciones neutrales, sino que, como todo fenómeno pendular suele generarse a partir de situaciones cálidas:


En cuanto a los modelos dinámicos hace meses predijeron la entrada en la fase fría, agudizándola en las últimas semanas, anunciando un La Niña que puede ser bastante potente:



La posible modulación de esas variaciones pendulares entre cálido y frío, aunque no se investiga demasiado todo lo relativo a la variabilidad natural, parece que por fin parece demostrarse en cuanto a su relación con la actividad solar. El Sol y su influencia en el clima mundial es el patito feo de la era del "calentamiento global antropogénico" de forma que de esa línea de investigación  desertan los profesionales de la cosa. 

En 2018, Lomas y Torrijo, (perdón por hablar en tercera persona), plantearon la posibilidad de como puede influir el Sol en las zonas tropicales del planeta, incluído el Pacífico Ecuatorial. Los máximos de actividad tienden a favorecer los eventos cálidos y los mínimos los fríos:

Misios et al., 2019 también parecen haber encontrado una relación de la actividad solar con la circulación de Walker, circulación atmosférica asociada al fenómeno del que hablamos. La mayor actividad (máximos solares del ciclo) debilitan esa célula:

https://www.researchgate.net/publication/332083172_Slowdown_of_the_Walker_circulation_at_solar_cycle_maximum

Por otra parte este año 2020 contempla el mínimo solar en el paso entre el débil ciclo 24 pasado el previsto, también débil, 25. ¿Predominarán las circulaciones frías estos años debido al mínimo solar? Veremos.


Pasemos ahora a intentar predecir cómo puede ser el próximo invierno bajo estas circunstancias. Es bastante fácil demostrar que los fenómenos cálidos/fríos ejercen un calentamiento/enfriamiento general en la atmósfera. De hecho esto se conoce hace muchos años aunque, repito, por influencia de lo políticamente correcto se enmascara todo lo relativo a la variabilidad natural.



La predicción estacional para este otoño (setiembre, octubre y noviembre) es de un otoño cálido y seco en España. La agencia meteorológica norteamericana (NOAA), aunque para los meses propiamente invernales no encuentra correlaciones adecuadas con el clima europeo, si que las hallan  para el otoño. Desde estas correlaciones se deduce que los fenómenos cálidos/fríos se corresponden con temperaturas cálidas/frías y otoño húmedo/seco. Es decir, según estos números, este otoño es probable que sea seco y frío en nuestro país.

FUENTES