Los propios datos del Ministerio de Transición Ecológica y la química de la combustión contradicen la supuesta veracidad de que los presentes incendios forestales se deben al cambio climático
España tiene unos 28 millones de hectáreas de superficie forestal, lo que cubre el 55 % de su superficie. Forestal no supone que sea superficie de bosque, sino que incluye también matorrales y monte bajo. En total 28 millones de hectáreas, de las que son arbóreas unos 18,4 millones. Es el segundo país de la Unión Europea con más superficie forestal. Son 185.850 kilómetros cuadrados.
Se atribuye al cambio climático la pujanza de los incendios de los últimos días en España basándose en las altas temperaturas, 4 o 5 grados por encima de los normal en verano. La realidad es que cada año se acumula una biomasa en cada hectárea forestal de 2 a 5 toneladas. Para que se inicie un incendio hace falta una ignición que es ajena a esos 4 o 5 grados. Una vez iniciado, el proceso de combustión implica temperaturas de 200 a 300ºC, y no se va a ver influenciado significativamente por unos pocos grados. La enorme cantidad de combustible acumulado hace el resto.
Hurgando entre los datos del Ministerio de Transición, he ido uniendo datos para completar la estadística. Hasta 2015 es muy clara la distinción entre superficies arboladas y desarboladas. Desde 2015, sin mucha aclaración, se incorpora la información de superficies herbáceas que se suman misteriosamente a superficie forestal. He completado los datos de 2026 hasta el 19 de julio, última actualización.
https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/incendios-forestales/estadisticas-incendios.html
Empezaré con el número de siniestros: hay un aumento progresivo hasta los años 90 y principio del siglo XXI. Desde entonces hay una disminución clara:
En cuanto al desglose de las superficies quemadas, arboladas, desarboladas y totales, un histograma nos puede ayudar: hay una clara meseta en los años ochenta y noventa del pasado siglo. Desde entonces una tendencia a la disminución muy clara. Que los incendios del año 2025 y 2026 sean un cambio hacia valores de la superficie quemada desarbolada mas parecidos a los del final del siglo XX se verá. En la arbolada, nuestros mejores bosques, no parece existir.













