Translate

Mostrando entradas con la etiqueta CO2. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CO2. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de octubre de 2023

VARIACIONES NATURALES EN LA CONCENTRACIÓN DE CO2

 Hace un siglo hubo un pico de 383 ppm (actual 420) en la concentración de CO2 como respuesta a un aumento de la temperatura


Ha sido publicado recientemente una compilación de casi 100.000 datos de medidas de concentraciones de CO2 realizados entre 1826 y 1960 y apoyado en trabajos previos. Se detecta un pico en la tendencia ascendente de la concentración de ese gas en torno al año 1940. Los cambios en la concentración se correlacionan no solo con las temperaturas observadas sino también con el efecto indirecto de la temperatura sobre la respiración de los suelos.

El autor del estudio es Hermann Harde de la universidad Helmut Schmidt de Hamburgo:

"About historical CO2 data since 1826: explanation of the peak around 1940"

https://www.researchgate.net/publication/373256379_Science_of_Climate_Change_About_Historical_CO2-Data_since_1826_Explanation_of_the_Peak_around_1940

Está basado en un trabajo previo de Ernst George Beck (2022):

https://scienceofclimatechange.org/wp-content/uploads/Beck-2010-Reconstruction-of-Atmospheric-CO2.pdf

La compilación de Beck son medidas de análisis químicos directamente hechos de muestras de aire con mucha más precisión de medida y resolución temporal que los hechos con testigos de hielo o anillos de los árboles. También estos datos cubren un período importante para entender los procesos climáticos en la transición desde la Pequeña edad de hielo al actual período.

En este artículo comparan la importancia de la temperatura oceánica y las emisiones del suelo terrestre en la concentración del CO2.  Las simulaciones con series de temperatura sobre tierra y de la superficie marina reproducen el incremento de CO2 en los años 30 y 40 del pasado siglo, el declinar en los años 50 y el posterior incremento. Estas fuertes variaciones no se puede explicar solo por las emisiones de la combustión de combustibles fósiles.

Sobre todo la significativa respiración del suelo en los trópicos y en las latitudes medias es la causante principal natural de las emisiones de CO2.  

El problema de cuantificar el cambio climático real se apoya sobre todo en la carencia de medidas precisas de (todas) las variables que entran en juego. Los datos con cierta precisión que conocemos se remontan como mucho a unas pocas décadas, tiempo insuficiente para hacer un juicio científico certero.


miércoles, 26 de abril de 2023

DESMINTIENDO A MALDITO CLIMA

 Lo que más irrita a los inquisidores del Clima es que figuras científicas notables desmientan sus patrañas, como hizo Iván Giaever, Premio Nobel de Física





En una conferencia de ya hace unos años (2015) el Premio Nobel de Física Iván Giaever se mofa de las dudosas certidumbres de los partidarios del calentamiento global. Maldito Clima, un órgano más de la nueva plutocracia globalista, cuya finalidad es apuntalar las bases presuntamente científicas de la llamada "emergencia climática", contando con un apoyo económico y político abrumador eso sí. Lo que no hace tanto era un juego de contrastes de ideas apoyado en el método científico se está convirtiendo en una colección de dogmas alocados que perturban a la opinión pública. 

No es lo mismo desmentir a un Premio Nobel que a los denunciadores de los chemtrail, por eso los intentos de Maldito Bulo son muy poco consistentes. Voy a tomar un par de comentarios tan solo. Según Giaever:

"Desde 1880 hasta 2015 la temperatura ha subido de 288 ºK [14,85 ºC] a 288,8 ºK [15,65 ºC], un 0,3%. Creo que la temperatura ha sido sorprendentemente estable”

El comentario de MC:

"Giaever usa los grados Kelvin para “minusvalorar el aumento de la temperatura. Da igual que el porcentaje sea pequeño porque lo importante es que estamos traspasando umbrales"

Es evidentemente cierta la afirmación de Giaever. Los grados K son la medida de la temperatura absoluta y el porcentaje de cambio es el que es. Los modelos climáticos intentan calcular la temperatura media del planeta y lo hacen con un error de +/-2ºC (o K). No obstante es imposible negar que el clima del planeta está constantemente cambiando por lo que no se puede interpretar, como hace maldito clima, que es y ha sido siempre constante hasta que llegó el capitalismo/revolución industrial.

Claro, los umbrales los delimitan los activistas climáticos. Y continúan con hechos no probados científicamente pero pregonados en todos los medios de comunicación:

“Un pequeño incremento de la temperatura media global se traduce en un gran incremento de fenómenos extremos, sobre todo los relacionados con las altas temperaturas” 
 
Esto es un milonga en la que se están haciendo grandes esfuerzos pero sin resultado: los fenómenos extremos demostrables del pasado continúan siendo aún más extremos que los del presente, como muestra la Paleoclimatología y la Climatología histórica. 


Giaever:

“El Polo Sur nunca ha estado tan frío como ahora [en 2015]. Hay más hielo que nunca”

Según la medición de temperatura desde satélite, posible desde 1979, y la más objetiva dada la carencia de cobertura adecuada de estaciones terrestres, se puede afirmar que no hay ninguna tendencia significativa en el gigantesco continente antártico. Por cierto si se registra una tendencia al descenso en sus océanos adyacentes. 



Contra lo que dice uno de los encabezamientos del artículo, en el 2015 se alcanzó un máximo de la extensión de mar congelado en torno a la Antártida, que es el dato que comenta el Premio Nobel. El redactor del artículo pretende confundir al lector despistado con el hielo del continente.


Pero lo más interesante es los comentarios sobre el supuesto efecto pernicioso del calentamiento global sobre la producción de alimentos vegetales, que es un tema que desde luego preocupa bastante.

“En Maldita.es ya hemos desmontado el argumento de que el calentamiento global mejora la cosecha de cereales en los países menos cálidos y aclarado cómo afecta el cambio climático a las plantas. También hemos explicado que, aunque el CO₂ favorece el crecimiento de las plantas en los invernaderos, no es extrapolable a la agricultura al aire libre y la crisis climática perjudica a los cultivos globalmente”

El Capítulo 5 del VI informe (Impactos, Adaptación y vulnerabilidad) ostenta el típico grandilocuente título: Alimentación, Fibra y otros productos del ecosistema. Como es habitual los autores y colaboradores están seleccionados por valores tan científicos como el género o el lugar geográficos, algunos de tan grande tradición científica como Trinidad y Tobago, Nigeria, Etiopía, Jamaica, Ecuador, Guatemala, Zambia, Burkina Faso.

Lo primero de lo que cabe sorprenderse es que la fotosíntesis funcione de distinta manera en un invernadero. Nada más demostrablemente falso. El caso general se apoya en las afirmaciones de los resumentes del IPCC, como se puede ver en el primer párrafo siguiente:

https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg2/downloads/report/IPCC_AR6_WGII_FullReport.pdf



Es difícil leer cientos de páginas con esta prosa sin dormirse, pero hay que leer entre líneas para distinguir lo que realmente quiere decir el informe. En principio e siguiente párrafo reconoce el efecto fertilizador del CO2 y aparentemente deja entrever que hay una reducción de cosechas debidas al calentamiento global. ¿Es esto cierto?



Normalmente, cualquier dato que no sea negativo en la "inoculación" del dogma caléntologo en anteriores informes va desapareciendo, lo cual no quiere decir que no tenga vigencia. En el IV informe se reconoce el incremento de la productividad vegetal tanto en las fotosíntesis de tipo C3 como en la C4. Por cierto no hay otras. 


También se reconoce que el CO2 mejora la fotosíntesis con el aumento de la temperatura y que necesita menos agua.:

El informe reconoce algo que es evidente tan solo con consultar la página de la FAO, que desde 1960 los rendimientos se han multiplicado por 3 gracias a la llamada revolución verde. Esta es la realidad:

“Los rendimientos de los cultivos más habituales se han incrementado por unidad de área entre 2,5 y 3 veces desde 1960……., pero muchos estudios han encontrado impactos significativos de las recientes tendencias climáticas..(alta confianza)”