En Australia han llegado a la conclusión que puesto que conocemos perfectamente el sistema climático no hacen falta más recursos
CSIRO es la institución pública encargada en Australia de la investigación científica y técnica (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation), y mantiene en su plantilla a más de 4800 trabajadores a tiempo completo. Una de sus ramas de investigación es la de Atmósfera y Clima, que ilustra el artículo.
Pues bien, justo una semana antes de que empezara la cumbre del clima de París, el pasado noviembre, se anunció un recorte drástico de puestos de trabajo en la rama del clima. Los científicos que mantengan sus puestos enfocarán sus actividades sobre la mitigación (como cortar la emisión de gases invernadero) y la adaptación a los impactos del calentamiento. La ciencia básica del cambio climático tendrá una posición marginal. 110 puestos en la división de océanos y atmósfera desaparecerán.
En una comunicación enviada al personal, el jefe ejecutivo de CSIRO, Larry Marshall, indicó que puesto que la ciencia básica del cambio climático estaba ya establecida, tenía poca prioridad trabajar más en este aspecto. "Nuestros modelos climáticos están entre los mejores del mundo y nuestras medidas perfeccionan esos modelos para probar el cambio climático" afirma Marshall. "La cuestión está contestada, y el nuevo desafío que hacer acerca del asunto, y como encontrar soluciones para el clima que nos espera". El doctor Marshall sugiere que los científicos se pueden dedicar a otras áreas prioritarias.
Como recuerda la climatóloga Judith Curry en su blog, el mismo miedo pasaron en 2001 muchos científicos norteamericanos ante la posible victoria de Al Gore en la carrera presidencial. Es evidente que si una teoría está perfectamente demostrada y validada no hace falta desperdiciar más recursos públicos. Australia tiene una larga y prestigiosa trayectoria en lo que se refiere a la investigación atmosférica y climática y ha tenido un papel muy activo en el IPCC. Se pregunta Curry si a la ciencia australiana le hubiera ido mejor dedicándose al clima local y a la dinámica del hemisferio sur.
"Ahora que la ONU ha aceptado un resultado específico del consenso del IPCC sobre la ciencia del clima en cuanto a dirigir un política internacional sobre la energía y el carbón, ¿para qué continuar aportando dinero a la investigación climática?" Como apunta Curry, en realidad no conocemos como funciona el sistema climático en las escalas de decenas o centenares de años, y en particular en sus aspectos regionales.
La climatóloga concluye que necesitamos al menos resolver los siguientes interrogantes sobre el clima:
- Impactos del Sol en el clima
- Variabilidad natural interna multidecadal
- Mecanismos de transferencia vertical de calor en el océano
- Retroalimentaciones termodinámicas (vapor de agua, nubes, gradientes verticales de temperatura)
Y además mejorar nuestros sistemas de observación, sobre todo desde satélite, clarificar el clima de entre el final del siglo XIX y el principio del XX y hacer mejores reconstrucciones paleoclimáticas.
Sarcásticamente concluye: a los científicos que piden más fondos a la vez que aseguran que lo sabemos todo les ha salido el tiro por la culata. Han asesinado a la ciencia del clima en su interés por promover un consenso falso y sin sentido.
Roma traditoribus non restituet
Fuentes:
http://www.csiro.au/
http://www.smh.com.au/execute_search.html?text=csiro&ss=smh.com.au
https://judithcurry.com/2016/02/04/now-that-climate-science-is-settled/#more-21039
