Aunque las situaciones de El Niño no favorecen la presencia e intensidad de los huracanes atlánticos, la de este año podría batir récords
Estamos, principios de octubre, en plena temporada de huracanes atlánticos y este año parece que la temida presencia de los ciclones tropicales se resiste mucho, hasta batir sorprendentemente récords. Todos los años la cantinela recurrente versaba sobre los previsibles daños de los cada vez más frecuentes e intensos huracanes, realzados por el cambio climático. La realidad es que, comenzado el mes de octubre, y todavía para los próximos 7 días, no se espera la formación de huracanes: 0 huracanes desde el principio de la estación.
El balance frente a lo normal a fecha de 30 de setiembre es la que represento abajo: ha habido 6 tormentas tropicales frente a las 8 que serían lo normal, y aún por debajo de las 7 a 13 esperadas por la predicción estacional y, como ya he dicho, ningún huracán. Se sabe que la influencia del fenómeno de El Niño no favorece ni la formación de las perturbaciones tropicales en el Atlántico ni su intensidad.
Por el contrario, en el Pacífico Oriental el mismo fenómenos favorece la formación de los ciclones tropicales:





