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viernes, 4 de enero de 2019

EL HIELO ÁRTICO SE RECUPERA DEL RECIENTE "EL NIÑO"


La evolución del hielo ártico y la cubierta de nieve del HN ponen en duda las tendencias catastrofistas




El servicio meteorológico danés hace un seguimiento aproximado del volumen de hielo marino en el entorno del Océano Ártico. En realidad los datos diarios se calculan mediante el artificio de un modelo y aclaran que aunque es relativamente bien conocida la concentración de hielo, no ocurre lo mismo con la otra variable esencial: el espesor. Así que, con todas las limitaciones, desde 2003 reconstruyen día a día el volumen de hielo marino que, bastante más que la simple concentración, es fundamental para conocer su evolución y la implicación de la variabilidad climática natural o la del calentamiento global. 

Se pueden comparar datos diarios de 16 años (2003-2018) que he representado abajo, con la media de los 16 en negro. El año 2018 comenzó en el rango bajo recuperándose al final de período de crecimiento, marzo y abril, y comparativamente entre los meses de mayo a agosto. El comienzo de formación otoñal se retrasó pero luego sufrió una importante recuperación situándose al final del año casi en la media. Cierto es que los tres primeros años, 2003 a 2005 suelen ocupar posiciones con más volumen de hielo.








Esta variable puede estar relacionada con la evolución de las temperaturas del planeta. La última actualización de la temperatura desde satélite por la Universidad de Alabama/Hunstville en diciembre, bajo la dirección de Roy Spencer, nos puede dar algo de luz. Desde 2016 la baja atmósfera del planeta parece haber sufrido una espectacular bajada de temperatura tras el episodio muy fuerte de "El Niño" 2015-2016. 




De hecho, representando los últimos 5 años se observa que el 2014 ostentó valores claramente más altos mientras que se observa la progresiva recuperación tras el 2016:






En cuanto a la extensión de manto nivoso en el HN, con 47 años de datos, la media anual no dan una evolución preocupante aunque evidentemente los años setenta fueron años con valores más altos y los noventa más bajos, y los últimos 2 años por encima de la media:




De hecho no hay tendencia en la cubierta nivosa en los últimos 40 años:




El IPCC en su último informe solo podía destacar una clara disminución de la extensión de terreno nevado en el HN en la primavera, justificándolo por la subida de temperatura (segunda gráfica de abajo). En la primera gráfica de abajo hay que tener en cuenta que los datos de antes de 1966 no tienen soporte de satélite.


Extensión de la superficie nevada 
Correlación de extensión nevada y temperatura en abril 



Pero los datos de las dos últimas primaveras parecen desmentir esa tendencia:





Como conclusión: para los partidarios del cambio climático catastrófico una buena noticia y otra mala. Estos últimos años el hielo antártico se desenvuelve muy pobremente en contradicción con la tendencia creciente  de años pasados. La mala noticia es que el nuevo episodio El Niño no acaba de arrancar con fuerza abriendo la posibilidad para que dentro de unos meses se desarrolle un episodio frío La Niña de cierta magnitud, en correspondencia con el mínimo del ciclo solar. Pero esto será objeto del próximo artículo.


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