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lunes, 14 de enero de 2019

EL EPISODIO CÁLIDO "EL NIÑO" PARECE DESVANECERSE

Las esperanzas de nuevos aumentos de temperatura son amenazadas por la variabilidad natural



Se sabe con bastante precisión que las temperaturas de la superficie marina tropical del Pacífico tiene un efecto significativo en toda la atmósfera del planeta, no solo en su dinámica sino también en las temperaturas globales, hecho este último que se suele hurtar a la opinión pública para sugerir que tan solo las concentraciones de gases invernadero afectan realmente al Sistema Climático.

Tras el muy fuerte episodio cálido (EL NIÑO) del año 2016 que produjo un incremento  importante de las temperaturas globales, se han sucedido unos años de lento pero sostenido declinar de las mismas. Hasta el punto que los científicos/activistas del calentamiento actualmente jalean, empujados por la necesidad, la posible formación de otro episodio cálido.

Pues bien, después de predecirse un El Niño para finales de 2018 esa esperanza parece poco a poco tender a disiparse o al menos dejar convertido ese episodio en simplemente algo poco significativo. De la página de seguimiento de El Niño de la agencia norteamericana NOAA extraigo los siguientes datos.
https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/precip/CWlink/MJO/enso.shtml#forecast

La presencia de aguas más cálidas de lo normal en la superficie del Pacífico Central parecen difuminarse en gran medida en las últimas semanas como se ve en el corte más reciente de las anomalías de los primeros cientos de metros de profundidad de la zona:







Eso se hace muy visible por la evolución de la cantidad de calor almacenado en los primeros metros oceánicos, en rápida disminución:





En el mes transcurrido entre principios de diciembre y principios de enero ha habido una importante disminución de temperatura del agua de casi todos los océanos. Como se ve abajo, en las zonas tropicales es debido a unos vientos alisios que han  soplado en general con mayor intensidad de lo normal empujados por células anticiclónicas más potentes:






Y ahora un buen resumen gráfico de las zonas de interés que generan las anomalías de presión que acaban afectando a la zona 3,4 y las estaciones, Darwin y Tahití, cuya diferencia de presiones (SOI) nos marcan el estado del fenómeno en conjunto.






Los índices de seguimiento que se utilizan son el SOI y el EQSOI, con valores muy parecidos en cada caso. Obsérvese el gran valor negativo que marcaba EQSOI durante EL NIÑO 2016 comparado con el valor actual:



En cualquier caso las predicciones siguen marcando contumazmente el desencadamiento del fenómeno durante el año 2019:





Es interesante resaltar que las temperaturas globales van a la par que el propio fenómeno. En la figura de abajo he superpuesto, normalizados, los valores desde 1997 tanto del índice SOI como de las temperaturas globales del centro Hadley, éstas adelantadas 3 meses, clara demostración de su relación directa. Tras el pico de 2016 hay una progresiva disminución de las temperaturas mundiales al ritmo algo posterior del fenómeno natural del Pacífico:





Parece haber una relación entre el desarrollo del fenómeno y la actividad solar. Relacionando la actividad solar (flujo solar) con las temperaturas del agua de mar en la zona 3,4 retrasadas un año (media móvil de 5 años), normalizadas y destencionalizadas se puede intuir un patrón de más ocurrencia de fenómenos cálidos tras el máximo y de fríos tras el mínimo:



Dos físicos solares, Robert Leamon de NASA Goddard Space Flight Center, y Scott McIntosh del  High Altitude Observatory at Boulder han llamado la atención sobre el hecho de que en los mínimos solares se producen importantes cambios en el fenómeno El Niño Southern Oscillation.
Como se ve la secuencia durante los mínimos solares parece apuntar a una sucesión Niña/Niño/Niña, de forma que se el actual episodio cálido débil terminar en los próximos meses sería sucedido por un evento frío. 




Predicting the La Niña of 2020-21: http://adsabs.harvard.edu/abs/2017AGUFMSH42A..05L



1 comentario:

  1. El mínimo solar actual tiene mucho que dar de hablar todavia...excelente artículo, buenísimo

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