Translate

martes, 1 de agosto de 2017

SE ENFRÍA EL PACÍFICO

Tras un comportamiento errático puede haber una cambio  de tendencia en la Oscilación del Sur/El Niño


     Ya comenté en abril la dificultad de la predicción de oscilaciones climáticas como la Oscilación del Sur/El Niño, el famoso vaivén de las temperaturas del agua del mar en el Pacífico tropical conectado a la correspondiente oscilación de los sistemas de presión. Resumiendo, tras El Niño extraordinariamente fuerte del 2016, se pasó a un La Niña débil y ya en los primeros meses de éste año el desarrollo de un El Niño costero que dejó inundaciones en Perú.

    Después de un El Niño fuerte se suponía por la experiencia de los últimos 65 años que podría producirse un La Niña fuerte y el correspondiente enfriamiento global. Un buen ejemplo es la sucesión de años fríos de los años setenta del pasado siglo. Al no ocurrir exactamente eso por el momento hubo un esperanzador aliento entre los alarmistas climáticos en la ocurrencia de un nuevo El Niño que unido al tuneo de los gráficos de temperatura mantuviera la ficción (y el negocio) por unos añitos más. En el blog oficial del fenómeno ENSO del 13 de julio se puede detectar esa ansiedad.

    Pues bien, estos pasados día parece que la balanza se puede inclinar un poquito hacia el otro lado. La propia NOAA reconoce que aunque el patrón marítimo de estos últimos  3 meses ha sido el de El Niño débil, la atmósfera se ha mantenido en un estado bastante distinto con la circulación monzónica en pleno auge y las correspondiente intensas lluvias en Asia. Como vemos en la evolución de las anomalías submarinas del Pacífico aparece el característico patrón emergente de aguas frías que podría llevar más a un La Niña.



Y esta tendencia se observa en las cuatro zonas de monitorización de la temperatura de superficie:



   Y los cambios mensuales en la temperatura de la superficie marina reflejan un rápido enfriamiento de la zona del Pacífico tropical (y de otras zonas).



Aunque los modelos dinámicos, que tienen muy en cuenta la situación presente, insisten en condiciones neutrales o El Niño para el próximo otoño-invierno:


Pero el modelo ensemble de la NOAA, los CFS.v2 apunta ya a un posible La Niña débil para el próximo invierno:


Y la predicción probabilista/voluntarista de la agencia norteamericana NOAA mantiene la predicción de un otoño/invierno con un estado neutral:


     Las repercusiones en el clima mundial de las distintas oscilaciones frías o calientes del Pacífico Tropical son bastante conocidas pero no bien recibidas por el alarmismo porque son un reflejo de la natural variabilidad del sistema climático. Durante el pasado El Niño fuerte se intentó ocultar su influencia evidente en la subida de la temperatura (del mar y de la atmósfera) en todo el globo. De ocurrir una oscilación contraria e intensa hacia el frío pondría en un brete todo el negocio por lo que se aprecia en la predicción del fenómeno una cierta resistencia a admitir que tal cosa pudiera ocurrir. No obstante hay que insistir en la dificultad de las predicciones climáticas.
FUENTE


No hay comentarios:

Publicar un comentario